
¿Qué es un botones? Es completamente invisible y, a la vez, siempre está a la vista. Recuerda lo que la gente detesta. Se anticipa a las necesidades de sus clientes antes de que sean necesidades. Un botones es, ante todo, discreto en extremo. Nuestros huéspedes saben que sus secretos… algunos francamente indecorosos… nos acompañarán a la tumba.
Análisis de la película “El Gran Hotel Budapest”, elaborado por la Psicóloga Isabel Villalobos, con aportes de los (as) integrantes del CLUB DE CINE DEL C.E.A.P.
Introducción
El Gran Hotel Budapest narra las aventuras de Gustave H., legendario conserje de un famoso hotel europeo del período de entre guerras y Zero Moustafa, un botones que se convierte en su amigo más leal.

La historia incluye como telón de fondo, un continente que está sufriendo una rápida y drástica transformación. Representa a la Europa en su rigidez social, la opulencia, la tan marcada diferencia de clases de la época, lo ceremonial, la nostalgia, la herencia entendida no sólo como pasar una posesión a otra persona, sino como un acto simbólico, lo que se pasa de una generación a otra, la transición de lo viejo a lo nuevo, de los viejos que se van a los jóvenes que lo continúan , en donde lo que parece que se perpetua es la lealtad, la fidelidad y la amistad, entrelazados en una serie de vivencias humanas.
UNA HISTORIA BASADA EN UN LIBRO DE STEFAN ZWEING

Es una película basada en los textos de Stefan Zweig. Para empezar por el final, diremos que Stefan Zweig y su mujer se suicidaron en Brasil en el año 1.942 porque pensaron que el nazismo iba a triunfar en el mundo y que, en todo caso, el mundo que se estaba fraguando no era un sitio en el que valiera la pena vivir. Hay que tener en cuenta que el mundo del que procedía Zweig era un lugar muy hermoso. La Viena en la que estudió filosofía e historia de la literatura era una de las capitales mundiales de la cultura, junto a París, Londres o Berlín. Pertenecía a un gran imperio: el Imperio Austrohúngaro, un lugar donde reinaba el equilibrio, un país con capacidad para realizar cualquier sueño, pero además, en aquella Viena se estaban produciendo los movimientos quedarían lugar a las vanguardias culturales y artísticas de Europa. Era la ciudad de pintores como Gustav Klimt y Egon Schiele, donde nació la arquitectura y el diseño modernos de la mano de Otto Wagner y sus seguidores: Adolf Loos, Josef Hoffmann y J. Olbrich, entre otros, una ciudad en la que tenía su consulta un psicólogo judío llamado Sigmund Freud.
LAS HISTORIAS SE ENTRELAZAN

Gustave mucho más que el conserje, es alguien que seduce a las mujeres más ricas y vulnerables (maduritas y rubias). Un aprendiz que se convertirá en su protegido y cómplice. Una obra de arte de un incalculable valor, una familia acechando la herencia, un asesinato, un robo, la cárcel, una novia pastelera. Los trenes que se paran de repente en un campo nevado.
Cabe preguntarse si la intención del director es adentrar al público en una realidad tan dolorosa que solo puede ser digerida en forma de comedia. La teoría psicoanalítica freudiana insiste en que:
“Aquello que se dice con ingenio es más fácilmente aceptado en la vida psíquica por la censura, aunque se traten de ideas rechazadas por la conciencia”
Aunque mejor sería decir que reconstruye un mundo que nunca fue real; que solo existen la imaginación de los admiradores de los relatos, pero también en la memoria del cine de los años treinta y del imaginario cultural asociado con la Europa de ese momento.
Un mundo que subsiste gracias al a potencia de la ficción, activada por el arte del relato. Y cada uno de esos relatos remite a una época diferente. Arranca en los años ochenta del siglo XX y, en sendos movimientos retrospectivos, llegamos a los treinta, cuando Europa está amenazada por los totalitarismos. Anderson parece estar tratando de mostrar historias de amistad, de aprendizaje, de ambición, de codicia, de arribismo, y más. Y, en cada caso, apuntando tonalidades distintas, que empiezan con la ironía, prosiguen con el ritmo de la comedia alocada y desembocan en la melancolía. La película está cargada de nostalgia, se desarrolla en un ambiente frío y tenso, todo ocurre en invierno, tal vez una forma de cubrir lo que causa angustia, todo nítido, blanco, perfecto, guardando las apariencias, el mismo lugar que ocupa el mayordomo, discreto y fiel.
LA FIDELIDAD
El hotel se mantiene intacto, como suspendido en el tiempo,
¿ Será que se quiere mostrar la transición como la dificultad de dejar atrás?
Se trata de la fidelidad en el tanto no renuncia al pasado, un pasado y presente en donde se busca sobrevivir en condiciones adversas, pero manteniéndose fiel a ciertos principios. La amistad entre Zero y Gustave parece responder a una alianza necesaria, en una época en que prevalecía el oportunismo y la sobrevivencia, la lealtad de Zero es reconocida por Gustave en la escena cuando viajan en el tren, lo defiende de forma desbordada ante los policías y al final cumple su promesa de heredarle su fortuna, una herencia que además no ha sido ganada por un vínculo familiar, sino por lealtad y amistad.

LA SOLEDAD
Todos en el hotel están solos, como si este fuera un espacio para la quietud, para permanecer en soledad el tiempo que se requiera. La habitación que sigue ocupando Zero es un lugar muy pequeño, puede decirse, apto para una sola persona, lo que pudo ser no fue, se casa con la pastelera y tienen un hijo, pero ambos (esposa e hijo) mueren, con lo que Zero decide vivir solo en ese“refugio” que representa de alguna forma el Gran Hotel Budapest.

EL FINAL
El film deja la impresión de una historia con profunda nostalgia, de añoranzas, melancolía y lealtad, triunfa la bondad sobre el odio y la maldad, pero además cargada de sentimiento, de una cruda realidad humana contada en forma de comedia.

Referencias
http://mlvcosas.blogspot.com/2014/04/el-gran-hotel-budapest-de-wes-anderson.html**Freud S. “El chiste y su relación con el inconsciente”
Imágenes tomadas de internet