
Esta es una recopilación de las 5 mejores reseñadas tomadas de internet y las que nos parecieron mas válidas en el club, desde un punto de vista psicológico, simbólico.
Claro después de rompernos la cabeza como todos, tratando de digerir y entender tan espléndido y metafórico film.
Esperamos que lo disfruten, Saludos desde Costa Rica!!
Solo se puede afirmar que Madre! es una nueva demostración de que Aronofsky sabe mantener al espectador en tensión aunque seguramente no todos saldrán satisfechos de su propuesta estilística y formal, no es sencilla, no es clara, no es transparente; pero se quedará en la mente del espectador por mucho tiempo, es un film que impacta profundamente en muchas maneras y al mismo tiempo genera una gran cantidad de sentimientos mezclados.
Nos muestran el nombre del film Mother! o Madre! Con signo de admiración y letra mayúscula,

¿Qué encierra esta palabra? ¿Qué significa para el ser humano? ¿Qué significa para el mundo?
Madre, la humana, que nutre, que cuida, que protege, que da vida, que amamanta, que ama. Madre Tierra, “Pachamama” a la que todos los seres vivos estamos de alguna manera conectados, sustenta, mantiene y da la vida a toda la tierra y sus habitantes. Madre, como madre de Dios, María la madre de Cristo y por consecuencia la madre de todos los cristianos. Para el significante -Madre- hay innumerables lecturas y significados.
Pero resulta que tampoco es una película de terror ni un drama tradicional al uso. Madre! se configura como una metáfora simbólica muy exagerada sobre diferentes temas que desarrollaremos a continuación.
Presentamos cinco hipótesis o lecturas que se pueden desarrollar de acuerdo a lo que nos presenta el director a lo largo del film, probablemente haya en Madre! algo de todas ellas, pues la gran acumulación deliciosamente insensata de significados parece ser la cereza del pastel aquí. También pensamos que probablemente estas cinco metáforas sean insuficientes para abordar todos los significantes y simbolismos presentados por el director.
1. METÁFORA ACERCA DEL METARRELATO DEL GÉNERO
Partiendo del concepto de metarrelato, entendemos que es una palabra compuesta por “meta” que significa “después de” o “más allá” y relato que sabemos que es una narrativa, una historia de construcción subjetiva. Lo que quiere decir es que sería la construcción de una historia más allá de las historias; que es capaz de abarcar otros “pequeños relatos” en su interior, un esquema de cultura narrativa.
Entonces podemos ver Mother! Como un metarrelato sobre el propio género implosionando: El Terror.

Vemos elementos que permiten poner en marcha el relato: una pareja (“El” y la “Madre”), una casa y un elemento antagónico que perturba desde el exterior la aparente “paz interior” de manera brutal y destructiva. La principal ruptura con el molde es que en esta ocasión unos de los protagonistas, lejos de proteger la casa, deja entrar al invasor, le recibe con los brazos abiertos. Y es en ese punto donde el género se rompe en pedazos y acaba dando pie al hiperbólico y excesivo desenfreno que vivimos en el último tercio del film. Un poco como aquella máxima de la ciencia-ficción que relata que en un viaje en el tiempo, el pasado no puede ser alterado pues cualquier mínimo cambio podría tener consecuencias imprevistas en el presente.
El comportamiento de Él sería, en éste sentido, complejo. No es el defensor del hogar, pero tampoco es un aliado de los antagonistas, es decir, Él se deja embaucar por el reconocimiento que le brindan, como autor, desde afuera y baja la guardia permitiendo que “el mal” invada su casa. Al parecer no imaginó que llegaría a tal magnitud, es como un elemento pasivo que da acceso al monstruo. Pero lo realmente deslumbrante de este personaje, es que su comportamiento no es coherente, responde a impulsos incomprensibles. No encontramos una justificación de peso que nos haga entender su manera de proceder, situaciones tales como la necesidad de reconocimiento o que su obra sea apreciada por el público; se queda corto para pensar en que ésta sea su motivación principal. Es como un ingrediente alterado, simplemente por la voluntad del director. Frustra al público porque suspende la credibilidad del relato, y nos permite observar como una simple modificación en el engranaje hace saltar por los aires su lógica interna y por supuesto la nuestra.
- “Hicimos algo bueno, necesitan un lugar donde conmemorar la vida, lo necesitan.” Él.
- “Son solo cosas, se pueden reemplazar tranquila” Él.
2. METÁFORA DEL DRAMA DE PAREJA
Es probable que no podamos imaginar que Él y la Madre no puedan calzar en los estereotipos de una pareja convencional, pero sin duda, en su literalidad Madre! nos está hablando de una pareja y de los retos a los que debe hacer frente su relación. La diferencia de edad entre ambos establece un inquietante vínculo, pues en todo momento percibimos que ella es la mitad más débil y vulnerable en la relación.

Que ambos vivan en la enorme mansión que le pertenece a Él, ella tratando de reconstruir y rehabilitar desde las cenizas de un fatídico incendio, nos lleva a sentir que el personaje de la Madre ha perdido su propia identidad para rellenarla con la de Él, el gran escritor, el autor venerado. No podemos pensar que es casualidad que todas las tareas domésticas recaigan sobre ella, ni tampoco que en todo momento el personaje de Bardem parezca mirarla sin verla realmente. Su actitud es siempre sospechosa, como si estuviera ocultándonos algo, como si fuera un villano camuflado que en cualquier momento puede ofrecernos su auténtico rostro. En este sentido, Él parece ser uno de esos hombres que no son capaces de compartir una vida, sino simplemente albergar en la suya, el algún rincón, a su pareja. Su entorno, representado por todo lo que viene desde fuera de la casa, acaba por aplastar la casa, símbolo de la relación. En ese entorno viciado las terceras personas (en este caso miles) irrumpen como una explosión, advirtiéndonos inmediatamente que nada volverá a ser igual a su paso.
El embarazo a mitad del film, como bote salvavidas al que muchas parejas en crisis confían su suerte, y la ruptura, vivida aquí como el Apocalipsis, nos hablarían del intenso dolor visceral que el sujeto puede experimentar al ver su hogar, su relación, el amor; que se está demoliendo frente a sus ojos. La faceta profesional en algunos casos, termina siendo la brecha por la que el amor acaba siendo ahogado por el Otro o incluso lo Otro, como agente destructor.
“Estoy a punto de tener a nuestro bebé ¿Por qué no te basta con eso?” La Madre.
3. LA EXPLICACIÓN DEL DIRECTOR, DARREN ARONOFSKY
No es habitual que un director o cualquier artista en sí, explique alguna de sus obras, por muy compleja y personal que ésta sea. Aronosfsky lo hizo en el festival de Venecia, quizá por los sonoros abucheos que se llevó el film en su primera proyección en tan importante evento por parte de la prensa internacional y que aparentemente, lo llevaron a justificar más de lo necesario la propia existencia del film, anulando por completo cualquier interpretación adicional que se le pueda dar a su arte lamentablemente, reduciéndolo a solo una posible teoría y que él expreso “deseo que mi película genera muchas largas conversaciones”, dicho de otra forma, abrir la posibilidad de varias teorías.

Para el autor, Lawrence estaría encarnando a la Madre Naturaleza y la película respondería a una alegoría sobre como los seres humanos exprimen los recursos sin ningún tipo de pudor en beneficio propio, agotando poco a poco su vida.
“Hay elementos totalmente bíblicos, pero solo construyen la estructura del film que utilizo como un mecanismo para analizar cómo los humanos han vivido aquí, en la Tierra” Darren
La relación de la casa y la Madre sería entonces análoga y explicaría porque ella puede sentir ese latido interior que se esconde tras las paredes de la mansión, que a su vez tiembla cuando la Madre tiene contracciones en el momento del parto, están fusionadas.

Podríamos deducir que el binomio Madre-Casa respondería a la naturaleza espiritual-física de la humanidad y del planeta Tierra que ha albergado su existencia. De este modo, toda la segunda mitad del film queda muy bien hilada. Él sería el Dios bondadoso que ha regalado su paraíso al Hombre, y éste, sin dejar de idolatrar al Creador, habría distorsionado su significado para amoldarlo a sus propias creencias. Ese joven negro toma la decisión de pintar la casa a su antojo podría ser uno de tantos predicadores que a lo largo de la historia han “reinterpretado” y tergiversado la palabra de Dios en beneficio propio.

Bajo éste manto, Mother! Sería una historia ilustrada de la humanidad, lo que ya de entrada se presume un reto imposible para una sola película. No obstante, hay simbologías realmente brillantes si las interpretamos bajo este prisma, podemos verlo como una herida carnal, orgánica, sangrante, que surge bajo la alfombra, en el suelo de una de las habitaciones. A través de este agujero se accede a un subterráneo que el director nos muestra en varias ocasiones, vemos un horno, una caldera, que se enciende.

En un sentido psicoanalítico, esto podría hacer referencia al inconsciente colectivo de la humanidad, la herida de la casa sería un trauma reprimido (no muy profundo, sino se vería suturada) y ese horno crematorio podría remitirnos a Auschwitz, al holocausto, el pecado que jamás deberíamos perdonarnos y cuya pus y pestilencia, la llama del fascismo, puede brotar en cualquier momento.
5. METÁFORA BÍBLICA DEL GÉNESIS AL APOCALIPSIS
El director reconoce el influjo de la Biblia presente en el film, en esta interpretación teológica, el personaje de Bardem sería Dios el Creador; y la casa sería el paraíso.
Los personajes de Harris y Pfeiffer, mujer y hombre, serían Adán y Eva a los que Dios “regala” su tierra abriéndoles la puerta del Edén (la casa). Es significativo que el hombre llegue primero a la casa, y que la mujer lo haga justo después de que el director nos muestre una herida en la zona costal del hombre haciendo referencia a que la mujer fue sacada de la costilla del hombre como narra la Biblia. La manzana prohibida estaría representada por esa gema preciosa que Él guarda como un tesoro intocable en su despacho, tesoro que Hombre y Mujer no tardan en destrozar, provocando la ira de Dios.
Pero aún hay más, poco después de que la Madre descubra al Hombre y a la Mujer manteniendo una relación sexual en un lugar inapropiado (evidenciando la analogía bíblica entre la traición a Dios y las pulsiones eróticas) irrumpen en la casa los dos hijos del Hombre y la Mujer, y como Caín y Abel, hijos de Adán y Eva, el mayor mata al más joven, evidenciando el fracaso del ser humano al honrar al Padre Creador, convirtiendo su hogar, la Tierra y Paraíso, en un baño de sangre y abriendo la puerta para el desastre.
El funeral del joven da pie a la primera gran invasión salvaje de la casa y, a su vez, a la gestación del hijo de Él y la Madre. Un bebé que es concebido con el cuerpo del padre aún manchado con la sangre del hijo asesinado, y que aparentemente por ello, nace con el estigma de la muerte impreso en su ADN. Como de aquellos polvos vinieron estos lodos, el hijo de Dios tendrá un paso fugaz por la vida.
El padre sacrificará entregándolo a la devoción fundamentalista y salvaje de sus fieles que acabarán devorando el cuerpo y bebiendo la sangre del neonato, en un rito antropófago que, en realidad, no difiere demasiado de la liturgia de la comunión cristiana. A estas alturas, es evidente que nos quieren presentar éste bebé como referencia de Jesucristo y todo lo que viene a partir de ese instante podría ser una inmensa elipsis bíblica rumbo al Apocalipsis.
“¿Oyes eso? Es el sonido de la vida, el sonido de la humanidad, su grito de amor, de su amor por ti – Él
Déjame! Lo mataron!!! (A su bebé recién nacido)” La Madre
5. METÁFORA ACERCA DE UN AUTOR QUE DEVORA A SUS MUSAS
Es una de las interpretaciones que al parecer tiene más devotos, lo que en realidad no invalida todas las demás.
Podemos ver que el film sería una reflexión sobre el oficio del artista o creador, de cualquier disciplina, su relación con la inspiración, sus propias inseguridades y su necesidad imperante de atención y reconocimiento.
El rol del personaje de Bardem estaría aquí muy claro, mientras que la Madre sería una musa, utilizada y exprimida durante el proceso de bloqueo y brote creativo, posteriormente abandonada y finalmente, atendiendo al último plano de la película, sustituida; dando paso a nuevas musas y al inicio de un nuevo ciclo creativo – destructor.

En este posible escenario, la gema preciosa que Bardem conserva como objetivo de adoración podría ser la inspiración o su propio talento innato, que acabará siendo destruido por el entorno de la creación: la industria y la mercantilización de la obra, que deja de ser posesión del autor para exponerse al salvaje criterio del público.
En esa lógica capitalista no se intercambia dinero sino egos, el del autor merecedor de aplausos, y el de sus lectores ávidos de encontrar en sus libros las respuestas a su incertidumbre vital. Un círculo vicioso que acaba por devorar no solo la identidad del autor sino especialmente, todo lo que le rodea.
La “cosificación” del personaje de la Madre, se hace aún más hiriente cuando constatamos que ella, lejos de crear, se ha dedicado a restaurar la casa de su marido y a engendrar a su hijo. Mansión que es profanada y devastada por los seguidores de Él sin que este se inmute o se interponga.
Lo curioso también es que, tan importante como parece la obra de Bardem, ese libro adorado y casi divino, nos es negado a los espectadores. Toda su fuerza se nos resume en un breve plano que parece sacado de un videoclip sentimental cuando vemos las letras del manuscrito reflejadas en los ojos llorosos de la Madre. Al final de la película, de las cenizas de una musa, el creador extraerá su corazón para mantener viva una inspiración que podrá dirigirse posteriormente a nuevos objetivos de fascinación, y el ciclo creativo se mantendrá vigente, dejando muerte y desolación a su paso.
“Necesitaba aclarar mi mente para que fluyeran nuevas ideas” “Necesito una última cosa – Él
No me queda nada que dar – La Madre
Tú amor sigue ahí ¿No? – Él
Adelante, tómalo! “ La Madre
