
“Ciudad de las estrellas Hay en los bares, Y por las de los restaurantes saturados, Es amor Sí, todos buscamos el amor de alguien más.”
(Extracto de la canción “City of Stars”).
Ensayo de la película: LA LA LAND, elaborado por la Psicóloga Ana Victoria Camacho, con aportes de los integrantes del CLUB DE CINE del C.E.A.P.
Dice muy ciertamente el dicho “No juzgues un libro por su portada”, y es también así de cierto, pero para esta película. Y es que desde el nombre ‘La La Land’, que no solo se refiere a Hollywood sino también a un estado de fantasía o sueño, hasta los actores con apariencia tan americana, el propio Hollywood como escenario, y que además el género sea un musical, hacen que de entrada se consideren estos elementos como básicos para un posible cliché de una comedia romántica como tantas que se han filmado ahí.
Pero por el contrario, y a pesar de estos elementos, la historia es de amor, y la connotación de amor como la sabe el psicoanálisis, y no de un enamoramiento de película, de pantalla. Es una historia de amor de entre dos artistas des-encontrados.

INTRO
Hollywood, desde afuera, es la industria de cine y entretenimiento más grande y la mayoría solo son espectadores.
Así como su primera canción “Another day of sun” -Otro día soleado-, con sus colores, la intensidad del ritmo y el movimiento, el baile y las sonrisas, harían pensar que todo es así en ese lugar, pero lo cierto es que, al adentrarse un poco más, cuando pasa el furor también se ve que hay una presa (atasco o embotellamiento de vehículos) y esta presa más que de automóviles, hace referencia al atasco del deseo. Este es el primer des-encuentro entre Mia y Sebastián.

INVIERNO
Esta historia inicia durante el invierno, la época más fría del año, y así parecieran estar el deseo y el amor en los personajes principales: congelados, invernando, casi como esperando.
“¿Es alguien en la multitud lo único que realmente ves?
Mirando mientras el mundo sigue girando
En algún lugar voy a encontrar lo que seré
Ese lugar que espera ser encontrado
Alguien en la multitud será ese a quien necesitas conocer
Alguien que te pueda ayudar a despegar
Alguien en la multitud te llevará a dónde quieres ir
Alguien en la multitud te hará ser alguien
Alguien en la multitud te llevará Finalmente, a despegar, pero solamente a alguien listo para ser encontrado” (Extracto de la canción “Someone in the crowd).
¿Qué es lo que espera Mia? ¿A quién? ¿Quién quiere que la descubra? ¿A dónde quiere que la lleven? ¿Qué es lo que quiere ser?
¿Por qué no ha podido hacerlo en seis años? …Solo sabe que en la fiesta con sus amigas no lo estaba. En el silencio, logra escuchar una melodía que sigue, algo la atrae ¿qué fue?; entra y ve a Sebastián tocando en el restaurante. En ella hay un clic… aunque no correspondido en ese momento. Por su parte, Sebastián está en su propio rollo, estancado con su deseo y no le permite ver otra cosa, está obsesionado con el ‘Van Beek, Samba y Tapas’ como si fuera “una novia que terminó contigo y la estás acechando”, como le diría su hermana. Sebastián parece ser un romántico, un enamorado de la música jazz de sus inicios, pero que no ha podido poner en marcha ese amor más allá de la pasión, del conflicto, del enojo, e inclusive la rebeldía, y crear lo suyo.

PRIMAVERA
Por tercera vez se reencuentran. “Es extraño que nos sigamos topando” dice Mia. “Tal vez signifique algo” responde Sebastián.
Y es que es así, no por azar, sino como mencionó Jacques Allain Miller en una entrevista para la Psychologies Magazine (octubre 2008, n° 278) hablando sobre el amor, que por la historia singular e íntima de cada uno hay un rasgo particular o un conjunto de rasgos- que tiene en cada uno una función determinante en la elección amorosa, y aunque no sea evidente ni claro de explicar como sucede entre ellos, así existe la condición de amor, la causa del deseo. En esta historia y precisamente gracias a las unicidades del amor, empieza también a despertarse el deseo.
Dice Carlos Sopena en el artículo ‘El amor, el deseo, la pasión’: Tanto la búsqueda amorosa como de la satisfacción del deseo están orientadas por ciertos rasgos del objeto, que son las huellas inconscientes que ha dejado el objeto primero, que es el paradigma de todo vínculo de amor.
Otro reencuentro más. En este, la conversación es sobre el amor al arte de cada uno, ella de cómo se enamoró del cine, de cómo llegó a Hollywood y de las audiciones a las que ha estado yendo, todas infructíferas; y él sobre el club y la música jazz. Cada uno escucha algo de la falta del otro y de alguna manera parece que la validan, como si la entendieran. Para Mia, parece que logra un poco de perspectiva para hacer algo distinto, nuevo y propio para llegar a su deseo.
“No eres solo una actriz, eres una niña prodigio que escribía obras de teatro. Eres modesta para admitirlo, pero es verdad. Puedes escribir tus propios papeles. Escribir algo tan interesante como tú y así no tienes que hacer pruebas de audición a esta basura. Toma el ejemplo de Louis Armstrong. Él pudo haber tocado la música de banda que le pedían, pero no lo hizo ¿Qué hizo? Historia.”
“Bien, entonces dejaré de hacer audiciones y haré historia” le responde Mia.
“Entonces mi trabajo está hecho” concluye Sebastián.
Para Sebastián no es tan claro ni tan fácil. Se le percibe su pasión por el jazz sí, pero el deseo está escondido en solo el conflicto con ese jazz.
“El jazz nació en una pensión de mala muerte en Nueva Orleans, y la gente amontonada ahí, hablaban cinco idiomas distintos. No podían hablar entre sí. Su única forma de comunicarse era con el jazz… Es conflicto, es concesiones, es nuevo cada día, cada noche, es muy muy emocionante… y está muriendo.”
¿Qué es lo que habla de su vida? ¿Qué es lo que está muriendo también con él?
Desde otro plano, esa descripción del jazz bien podría aplicar a las relaciones y como una posible ejemplificación de lo que se juega con el amor. Por un lado, Lacan diría en su axioma “no hay relación sexual”, porque la falta es de por sí constitutiva del Sujeto. Pero con el amor se cree posible esta relación y una unión (completud) con la media naranja.
Además, siempre habrá un malentendido, pero también sería importante que hubiese intentos, aunque fallidos, pero que también posibiliten esos encuentros/ relaciones.
Agrega J.A.M al final de la entrevista que se mencionó anteriormente “Los enamorados están de hecho condenados a aprender indefinidamente la lengua del otro, a tientas, buscando las claves, siempre revocables. El amor, es un laberinto de malentendidos cuya salida no existe.”
Por otro lado, sobre la comparación sobre que el jazz está muriendo, también se pueden ver los efectos del capitalismo y algunos como Bauman hablarían del ‘amor líquido’ en el que las relaciones estarían caracterizadas por ser cada vez más fugaces, superficiales, etéreas y con menor compromiso. En este sentido, se pudiera decir que es una dificultad para pasar del enamoramiento al amor, quedándose solo en lo imaginario, en las ilusiones y dejándose «apantallar» (asombrar, deslumbrar) por lo que te dicen que es o puede ser el amor. Aun con esto, muchos sí siguen las claves/pistas; Mia sigue la música, o la melodía que la lleva a Sebastián.
Entre ellos ya hay baile, y flotan en las estrellas. También hay más, Mia empieza a escribir.

VERANO
La historia continua. Mia termina su obra. Sebastián sigue fijo con su idea, obsesionado con el Van Beek, con mantener todo tan tradicional y hasta copiando como otros del jazz lo hicieron, que en contraste con lo que él mismo sabe y dice del jazz, en realidad le impide hacer su nueva y propia idea. Mia inclusive le da otras perspectivas, la posibilidad de otro nombre, uno propio, hasta de otro lugar. Pero como la película con James Dean, es un rebelde sin causa… No se abre a la causa propia. Con Mia sin embargo, sí puede apoyarla con su creación, sí puede ser el artista acompañante que la deja crear.
Pero la conversación de Mia con su madre por teléfono lo enreda, su rasgo obsesivo y el interés de darle a Mia lo que él cree que ella quiere, lo hace desviarse. Ahora Sebastian hipoteca su deseo por un poco de liquidez -firma con la banda.
“Ciudad de las estrellas Hay en los bares
Y por las de los restaurantes saturados
Es amor
Sí, todos buscamos el amor de alguien más.” (Extracto de la canción “City of Stars”).

OTOÑO
Como su significado en inglés al español, en FALL, se da la caída. De nuevo un des-encuentro sobre lo que decidió Seb y de ellos como pareja.
Primero Seb le pide a Mia se vaya con él -ella está a dos semanas de su debut. Mia se da cuenta que esto es a largo plazo y lo cuestiona. “¿Te gusta la música que tocas?” pregunta Mia. “¿Por qué importa?” dice él. Ella le responde “Importa porque si vas a renunciar a tu sueño, creo que es importante que te guste lo que estás tocando en tour, por años.”
Seb se enredó, su decisión era por cumplirle a Mia lo que supuestamente ella quería -y a lo mejor también otros, su hermana, el de la banda, el público- e inclusive la culpa por ello. “Esto era lo que querías que hiciera”.
Luego se trata de convencer de lo que decidió, pero parece un discurso ajeno, popular. “Dijiste que nadie querría ir a ese club, a un lugar que se llamara ‘Brocheta de pollo’. “A nadie le gusta el jazz, ni a ti”. “Pensé que era lo que querías”. “Bueno, no importa, es hora de crecer. Tengo un trabajo estable, a esto me dedico y ojalá lo hubieras dicho antes de que firmara el maldito contrato”. “Este es el sueño.” “Hombres como yo trabajan toda su vida para estar en algo exitoso, que a la gente le agrade. Al fin estoy en algo que a la gente le agrada”.
Luego se calienta, se pone feo el asunto… se enciende la alarma de la cocina; todo se quemó.
Sobre estas situaciones, vale la pena cuestionar el significado del éxito y del fracaso. ¿Es acaso éxito la popularidad, el agrado de la gente, la fama, el dinero? ¿Es acaso el fracaso el opuesto? ¿Es acaso el fracaso el opuesto? ¿Es un amor exitoso cuando la pareja se queda junta? ¿Fracasa cuando se separan? ¿Y qué significa arriesgarse, intentarlo, trabajar horas, pensar, invertir energía, amor? ¿Es un éxito si se llena el teatro, si se venden las entradas del concierto, si les gustó a los que fueron? ¿Es un éxito haberlo intentado o tampoco basta con parar si a la primera no funciona? ¿Cesa el deseo o en realidad solo se hipoteca?
La historia siguió su camino, pero el amor los volvió a unir cuando él, por ese mismo amor hacia ella la busca por la oportunidad de una audición, la apoya y la acompaña

INVIERNO
Cinco años después. La historia siguió su camino. Finalmente, cada uno logró lo que quería: ella ser actriz, y él tener un café de jazz.
¿Habrá sido el amor, ese des- encuentro que los ayudó a encontrarse con su deseo?
En ese momento, con su canción fueron ellos, recordando lo que fue, y hasta la realidad alterna de lo que pudo ser… Pero no, es otra, pero sí, aun es una historia de amor, y también sí, ese amor será para siempre. Uno como el jazz, que es conflictivo, que parte del malentendido, que es desencuentro, que necesita compromiso, concesiones para que haya armonía, que respeta cuando el otro está creando, que acompaña en esos momentos sin coartar, y que además siempre es nuevo, no sigue partitura…
“Esto es por los que sueñan, aunque parezcan ingenuos, Esto es por los corazones que sienten
Por el caos que hacemos.
Por eso, traigan a los rebeldes a las ondas de guijarros
a los pintores y poetas, y las obras de teatro.
Esto es por los ingenuos que sueñan,
aunque parezcan locos,
Esto es por los corazones que sienten
Por el caos que hacemos.”
(Extracto de la canción “Audition (The fools who dream