Club de Cine Psicólogos Cinéfilos

Film Breaking the waves / Rompiendo las olas (1996)

Dios da a todos algo en qué ser buenos. Siempre he sido tonta… pero soy buena en esto

Análisis de la película Breaking the waves, este ensayo requirió de la profundización en reuniones adicionales con la colaboración de la Psicóloga Carolina Fonseca (también como editora del documento), el Psicólogo Jeffrey Araica y el Psicólogo Marlon Castillo y además, con aportes de los (as) integrantes del Club de Cine Psicólogos Cinéfilos

La película inica con la cancion “All the way from Memphis”, es una historia sobre los contratiempos, el desamor y la persistencia de un músico en la industria del rock, destacando la frase

«no puedes confiar en la música si te enamoras de una cantante»

El director nos introduce a un recorte de la vida de su protagonista, quien está solicitando el permiso para “unirse en Dios” con su novio.

Bess indica poder responder por esa unión y establece, según la ley de la sociedad en la que creció una construcción posible desde la exogamia donde el de afuera trae la música. Eso que  va sonando a lo largo de la historia, composiciones nunca iguales. Sale de una reunión donde dice poder hacerse cargo y estar lista para asumir sus elecciones. Está lista para lo propio.

Mediante el desarrollo del rodaje, Bess nos da muestras de que eso propio rompe reglas, ella desea movimiento, salir de lo establecido. Sus agregados también, pero en el pueblo de Bessi, los movimientos, los cambios y lo distinto implican rupturas, quebraduras y daños, no parece haber flexibilidad. La puesta en escena de  la presión ejercida en una lata  en comparación con un vaso de vidrio, nos dan una muestra.

Bess, su nombre el de quien se centra el relato, una elección originaria que no es cualquiera,

¡Cuánto puede decir un nombre sobre un sujeto!

Como nombre propio (Diminutivo de Elizabeth)

  • Origen: Hebreo, derivado de Elisheva (אֱלִישֶׁבַע).
  • Significado: «Dios es mi juramento», «mi Dios es abundancia» o «la que trae alegría» (por su conexión con Beatrice).

Bess es un diminutivo, han hecho pequeño un nombre para presentarla al mundo y para que ella se presente al mundo. La hija pequeña ¿la siempre niña?

Con Rod Steward inicia la historia con música de la película, cuando Bess se casa:

«In a Broken Dream» (En un Sueño Roto) de Python Lee Jackson (con Rod Stewart) que trata sobre la melancolía, la soledad y la búsqueda de significado o conexión en medio de la desilusión, reflejando un estado de ánimo de espera y desengaño, como un lamento por algo perdido, mientras se «espera encontrar una señal» en un mundo que parece haber fallado o estar roto.

En su intento de vida de grande, respondiendo por su apuesta, Bessi intenta salir del control a pesar de la represión de la cultura en la que se encuentra inserta, donde la ley es absoluta y llena de certezas. Sin embargo, su ruptura pública con el orden expresada en sus impulsos y desestimaciones a los límites que se establecen, la exponen a seguir siendo colocada desde una postura infantil, de una figura de la cual hay que hacerse cargo, alguien que repite la historia de ser la cuidada, sostenida y regulada.

Ejemplo de ello es esa primera relación sexual que se produce en el baño, su cuerpo interno es roto en un lugar íntimo y público al mismo tiempo. Su vestido blanco se ha manchado en el mismo sitio donde su cerrada comunidad celebra su “unión con Dios”, aún y a pesar de que en esa comunidad se tiende a la expulsión en la vida y en la muerte, el repudio. El riesgo de discrepar son los diferentes infiernos que la película va mostrando.

Ahí, donde Bess se ha desarrollado, ¿seguir siendo niña es la posibilidad de sentir? ¿El deseo de tener una una Bessi a esa comunidad es la puesta en sitio de un dolor femenino reprimido?

Leamos un poco a la mamá de nuestra protagonista:

“O controlas tu carácter o vuelves al hospital”

“¿por qué vas a ser distinta? Aquí todas aprenden a estar solas cuando su hombre está en el mar”

Hay que ser iguales, el peligro de la diferencia es otro infierno: el de la exclusión. Un infierno mayor o similar a vivir renunciando a sentir.

Una fuerte represión es la tónica. Los afectos no han sido acunados y la fragilidad original queda en desamparo, el llamado de Bessi es para que alguien sostenga. Bess no logra sostenerse sola, procesar lo que siente y proponer la diferencia sin que esta amenace con su independencia y libertad de decisión. De igual forma, la dependencia de los padres, se traslada a la dependencia de un marido.

Su esposo la mira en su distinción e ilimitación y parece amar esa diferencia. El mira a una mujer viva, que siente y expresa:

Agrego un extracto de una conversación entre Jan y Dodo

D: “podrías obligarla a hacer lo que quisieras

J: No, no creo.

D: Cómo la voy a cuidar ahora?

J: Qué pretendes? Tenerla aquí encerrada para siempre?

D: No es fuerte

J: Es más fuerte que tú y yo.

D: No está bien de la cabeza.

J: Lo quiere todo nada más”

Al mismo tiempo, Jan es seducido por esa niña que lo divierte y que lo hace complacerla, aspecto propio de una estructura obsesiva.

Bessi es una emergente de su cultura, es hablada por muchos, pues desde sus posicionamientos infantiles, sin diques construidos en el afecto, carece de una voz que sea escuchada y tomada en serio. Carece de una voz adulta.

Capítulo 3: Vivir sola.

Se continúa la historia con la canción «Cross-Eyed Mary» de Jethro Tull, o «María la Bizca», la cual describe a una joven prostituta que roba a hombres ricos para ayudar a hombres pobres, actuando como una Robin Hood sexual, una figura que se cruza con el personaje de Aqualung en el álbum conceptual Aqualung, explorando la corrupción y la marginación social. 

Bess, como Mary, es disruptora.

En este capítulo, nos introducen a dios, el dios que Bessi crea cual amigo imaginario. Aquel hombre con quien puede sí puede intercambiar palabra, un recurso que desde lo imaginario integra su mundo cuando un padre, o un externo al universo del mundo materno no es mencionado (sabemos únicamente de un abuelo, materno). Ese dios es un padre que ella crea, un recurso no como delirio que viene de afuera, si no como una restitución propia de algo que sostiene en un afuera que se presentó árido y voraz.

Las presencias virtuales, las llamadas de Jan, el sexo por teléfono son posibilidad de construir una presencias simbólica. Aquello que no se ve, pero está son recursos psíquicos y, son muestra de las construcciones que nuestra personaje realiza para vivir.

Bess utiliza el calendario, sus días se calendarizan y se ven, se marcan para que no abrume el paso del tiempo. Un calendario que ordena y establece que algo lleva un tiempo. Vemos cómo un acercamiento de Bess de hacerse cargo de la espera sin desfallecer es roto, la intrusión de las mujeres de cómo debe ser una mujer y cómo la espera, se vuelve a presentar. Rompen e irrespetan su construcción, en un acto de atropello ¿un llamado a que la loca se presente para tener a quien cuidar? pues las mujeres no disfrutan, ellas cuidan, callan y soportan.

Disfrutar y disentir tenía un nombre: histeria. Esto confirma que las patologías tienen que ver con una época y un contexto social. En esto, la película expone la imposibilidad de un sitio que contenga, aloje y respete para que un sujeto pueda crear, amar y trabajar.

«A Whiter Shade of Pale» de Procol Harum es una canción famosa por su misterio y evocación, traducida como «Con su blanca palidez«. Su significado es abierto, inspirada en el surrealismo, la literatura y la música clásica (Bach), con letras que describen un ambiente decadente y onírico, una fiesta surrealista, usando imágenes poéticas sin una narrativa lineal clara, dejando mucho a la interpretación del oyente.

Con esta canción, el director abre el capítulo 4: La enfermedad de Jan, donde para Bess, con que él viva, es suficiente. La ausencia de un cuerpo puede ser atroz.

Inicia un capítulo de tempestad psíquica, de fuertes constrastes y pérdidas.

Dodo teme una recaída de Bess, quien ya había perdido a un hombre importante (su hermano) y Bess se encuentra con un médico que en lugar de darle medicamentos, le da un pañuelo, aloja la posibilidad de sentir, pero la contención no se sostiene en la crisis que se atraviesa.

Por otro lado, Jan, quiere liberarla, quiere que viva. ¿Le corresponde a él decidir cuál es la libertad de Bess? Se presenta otro atropello al deseo. Nos vamos percatando que él no puede deberle a Bess. ¿Puede Jan con el amor, que se da de gratis?

Un hombre quebrado en su cuerpo, con el enorme dolor de haber perdido la posibilidad de moverse y frente a Bess, haber perdido la posibilidad de “darle amor”. Para él eso era el amor. Nos encontramos ante otro ser que vive desde la concretud.

“Si muero, será porque el amor no puede mantenerme vivo. Pero casi no recuerdo lo que es hacer el amor. Y si olvido eso, moriré.”

Ese es el mundo que muestra la película. Las fragilidades, las pérdidas y los intentos de amar.

Es en este capítulo en el que el pensamiento mágico y el egocentrismo propios de un narcisismo infantil,  pueden llegar a confundirse con delirio.

Creer que el amor es únicamente el disfrute del cuerpo o creer saber cuál es el deseo del otro, también tiene que ver con una concepción egocentrista.

Bess, acostumbrada a ser decidida por los demás, sintiendo la responsabilidad de llevarle vida a su esposo y en tiempos de fuerte angustia, tiene una tarea: buscar un hombre.

Capítulo 5: Dudas

Nos abren pertinentemente el capítulo con la canción «Suzanne» (1966) de Leonard Cohen, una balada poética que mezcla el amor platónico, la devoción espiritual y el misticismo, fusionando el amor humano con la fe. 

Inicia la incursión de Bess con una ruptura que no le es fácil, la de romper “por amor” con el imaginario de cumplir con lo que su papá dios permite. Aquello que sabe además es castigado fuertemente por su comunidad.

Inicia la decadencia del personaje, la que con su cuerpo y mente se sacrifica para que mente y cuerpo de Jan vivan.

El Capítulo 6: Fe, Nos lo abre Elton John con «Goodbye Yellow Brick Road»,  una balada de 1973 que simboliza la renuncia a una vida de fama, lujo y superficialidad («el camino de ladrillos amarillos» de El Mago de Oz) para buscar autenticidad, sencillez y volver a las raíces. Representa abandonar un camino idealizado pero insatisfactorio. 

Con esta música Bess inicia el camino de creer tener el control de lo que le sucede, del pensamiento egocentrista, propio de etapas previas a los dolores de saber que la omnipotencia, es ilusoria. La fe es creer, la fe de Bess roza entre la creencia ciega, la que no cuestiona y la estupidéz. Una “estupidez” que podría ser propia de los momentos de duelo, en los que aquello que daba forma no está más, quedando la desesperanza y el desamparo.

“El Señor mira con ira a aquellos que le decepcionan” “mientras vivas bajo mi techo, te portarás como una persona decente”

A propósito de la fe, Bess le dice al doctor Richarson.

“Dios permite que todos hagamos una cosa bien. Pero yo siempre he sido estúpida. Pero esto se me da bien. Dios da una habilidad a cada uno”. Su habilidad dice, es la de creer.

Etimológicamente, credĕre se deriva de la raíz protoindoeuropea *kred-dhē-, que combina *kerd- (corazón) y *dhē- (poner), significando literalmente «poner el corazón» o «entregar el corazón» en algo. 

La intiuitiva Bess, se olvidó de la razón. ¿la perdió? ¿en algún momento la tuvo? entregó su corazón literalmente.

Capítulo 7:  El sacrificio de Bess.

«Child in Time» de Deep Purple (1970), un himno antibélico que reflexiona sobre la inocencia perdida, el miedo a la guerra nuclear y la Guerra Fría. Ian Gillan explicó que la letra trata sobre la amenaza de destrucción global, con imágenes de niños indefensos y la crítica a la crueldad humana, reflejando el estado de ánimo tenso de su época. 

Bess llega a la iglesia, cuestiona públicamente y es expulsada.

La madre le había dicho:

“Eres una mujer débil. Te mataría, Bess (el repudio, la nada)”. La magdalena regresa.

Ella, con el decir del otro, con las palabras que tanto le pesan, pues no hay recurso para cuestionar,  se alista paulatinamente para salir del mundo mortal.

Llega al hospital y, al saber que Jan no mejoraba, menciona:

“quizá estaba equivocada después de todo”

¿Bess pierde la fe y con ella, pierde la vida?

Se va la inocencia y no hay quien sostenga, dejándola en una frágil imposibilidad para una tramitación adulta, donde perder la magia, es dejarse morir.

Epílogo: El funeral.

«Life on Mars?» de David Bowie (1971) es una balada de glam rock que explora la alienación, el escapismo y la búsqueda de sentido en un mundo absurdo y saturado de medios. La letra narra la historia de una joven que busca refugio en el cine para escapar de la cruda realidad, cuestionando si existe algo mejor (vida en Marte) frente a la decepción cotidiana. 

Bess se va y deja ruido.

Ella es buena ¿Son los demás malos?

Bess dio su respuesta por su esposo, estaba lista para un amor del sacrificio, ese que se enseña en el mundo dogmático. Ella, sujeta del acto, lista para la demanda y la voz del dictado exterior, sin un juicio moral hacia el afuera (pues el afuera casi no existe en su mundo), ¿es buena? El mundo representado en la película queda concibiendo la humanidad desde la dicotomía moral de la bondad y la maldad, más no desde una lectura de historias, de posibilidades e imposibilidades a nivel de estructuras, del deseo.

Esa campana ruidosa también fue extirpada de la comunidad.

La disrupción fue eliminada. La mesías de esta historia es mujer.

Y la idea de que en el cielo está la vida, se sostiene.

Nota: Imágenes tomadas de internet.

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