
“¿Soy responsable de mi propia felicidad? ¡No puedo ni ser responsable de mi propio desayuno! – Bojack
«Yo… Quiero sentirme bien acerca de mí mismo. De la forma en la que tú lo haces. Y no sé cómo. No sé si puedo» – Bojack
«Cada día se vuelve más fácil. Pero tienes que hacerlo todos los días. Esa es la parte difícil. Pero sí se vuelve más fácil» –Baboon
Análisis general de la serie “Bojack Horseman», elaborado por la Psicóloga Laura Cascante, con aportes de los (as) integrantes del Club de Cine Psicólogos Cinéfilos
La increíble y aclamada serie Bojack Horseman creada por Raphael Bob-Waksberg fue liberada en pantallas en 2014. Desde entonces, esta serie ha dado muchísimo de que hablar y sobre todo por analizar desde cualquier ángulo que se quiera observara como el social, filosófico, antropológico, salud mental y redención, entre otros. Por supuesto no es la excepción para el mundo de la psicología, y ese será el enfoque desde el cual trataré de abordar tan amplio tema en resumidas palabras.

El incisivo análisis de la condición humana plasmado en la figura antropomórfica de su personaje principal (un caballo llamado Bojack), comienza a dejar en la mente del espectador una serie de preguntas bastante difíciles de contestar, pero que reflejan al final la indiscutible complejidad de la mente y el corazón humano. Esta serie nunca ofrece respuestas sencillas, sino más bien un reto personal de autoanálisis y reflexión continua que desemboca no en un final feliz, sino más bien realista y crudo. Muy acorde con toda la trama de la serie.
Comenzando con una pincelada de la filosofía detrás de la serie, es claro que se basa en el existencialismo, centrado en la libertad, responsabilidad y búsqueda de propósito o significancia. Esta corriente se ve plasmada en las múltiples escenas de una manera “absurda” en el mundo moderno, ya que nunca se logra alcanzar ese objetivo a través de lo que el mundo de Bojack tiene por ofrecerle como la fama, lujos y superficialidades.
Su personaje principal es la constante sensación agridulce entre la miseria humana y compasión que todo ser humano merece dentro de la vasta gama de la experiencia llamada vida. Este personaje encarna a la perfección un narcisismo de libro de texto aunado a un complejo diagnóstico de salud mental que incluye el tema de adicciones, una colección de duelos no elaborados y una culpa que nunca logra ser colocada en un lugar donde pueda ser trabajada correctamente.

En el trayecto de los múltiples intentos fallidos de conectar con otros seres humanos a través del utilitarismo, sexo vacío y múltiples dolores de cabeza y corazón, Bojack logra hacia el final de la serie abrazar su complejidad aceptando la sencillez de la vida, a través de un trabajo convencional. Un trabajo que quizás no habría sido digno para una “estrella de televisión”.
La redención, es una temática que constantemente se ve plasmada en la pantalla, pero que nunca llega a ser completada en su totalidad, un pensamiento un tanto utópico con el cual Bojack también tiene que eventualmente hacer las paces para continuar trabajando en su sobriedad y en una mejor toma de decisiones para su vida.

La riqueza y nivel de complejidad con la que el resto de los personajes dan vida a la serie, logra tocar puntos que por ahora son imposibles de desarrollar en este ensayo, como la maternidad, prioridades de vida, relaciones problemáticos con los padres, soledad, desesperanza, vacío existencial, adicciones, duelos, entre muchos otros que despiertan la curiosidad analítica para seguir escribiendo acerca de ellos en textos futuros. Por ahora bastará decir que es una serie de alto calibre que seguirá dando mucho de qué hablar a las futuras generaciones de analistas en los distintos ámbitos sociales.
Imágenes tomadas de internet.