
Análisis de la Mini Serie «Erick», elaborado por el Psicólogo Marlon Castillo, con aportes de los (as) integrantes del Club de Cine Psicólogos Cinéfilos
“Eric” es una serie situada en New York y ambientada en los años 80s. Presenta diferentes temáticas como la indigencia, alcohol, drogas, prostitución infantil, homosexualidad, corrupción, entre otras. Su factor principal: la desaparición de Edgar.
Al contener tantas temáticas e incluso historias “paralelas” (las escenas de Vincent y las del policía Ledroit) toda posibilidad de análisis sería muy general. Por lo tanto, reduciremos el contenido y nos enfocaremos específicamente en el estado psicológico de Vincent (padre de Edgar). La serie nos muestra a Vincent como un artista, un genio que trabaja con marionetas e incluso fundó junto a su compañero el programa “Good Day Sunshine”.

Good Day Sunshine se muestra colorido, esperanzador y todo un éxito de producción. Sin embargo, también está la otra cara de Vincent. Una vida con problemas para respetar límites, dificultades con sus compañeros de trabajo y promotores del programa, dependencia al alcohol, problemas con la esposa y en la relación con su hijo.
Debo recordar que el análisis tiene un enfoque psicoanalítico, lo cual podría generar diferencias conceptuales con otras ramas de la psicología y la necesidad de algunos conocimientos previos cómo: Otro, Estructuras Psicológicas: Psicosis, Perversión, Neurosis, Nombre del Padre, entre otras.
Comenzaremos con un acercamiento a la Estructura Psicológica de Vincent (psicosis, perversión, neurosis). Es muy importante tomar en cuenta el estado de angustia en el cual se encuentra el personaje. Tiene problemas de alcohol y con su esposa, además de problemas serios con la paternidad, su hijo desaparece y asume la culpa, e incluso lo terminan despidiendo. Esta cantidad excesiva de dificultades y otras más nos imposibilita llegar a un diagnóstico, ya que el sujeto se encuentra “desbordado”, y es necesario llegar a una contención primaria de los síntomas para una correcta valoración. Aun así, intentaremos acercarnos a una hipótesis de Estructura con las características encontradas.

Si nos enfocáramos exclusivamente a los inicios de la serie podríamos confundir a Vincent con el “patrón” típico del Perverso: depositar angustia en quien lo rodea (fantasma del perverso).
Pero, en algunas escenas evidencia la empatía y culpa que sufre Vincent por lo sucedido con su hijo. La culpa “real” no es compartida por el sujeto Perverso (ya que éste vive en la negación/renegación) a menos que sea utilizada como recurso para conseguir algún objetivo. En los escenarios evidenciados Vincent se encuentra solo y no parece un medio utilitario típico del perverso. Aunque no sea suficiente para descartar la estructura Perversa o el comportamiento perverso, si podemos justificar su comportamiento relacionado más a las “heridas” no resueltas con sus padres. Tema que hablaremos más adelante.

La psicosis la podemos descartar por el dominio del lenguaje con el que cuenta Vincent: su elocuencia, el sarcasmo, uso metáforas, chistes, bromas. Imposibles de ver en Psicosis por la ausencia del Nombre del Padre o Presencia de la Función Paterna.
Finalmente, el acercamiento restante sería la neurosis, específicamente Histeria. El estado desbordado de Vincent puede nublar este tipo de hipótesis, pero las características son muy abundantes como para ser ignoradas. Antes de profundizar en las características de la Histeria mencionaré resumidamente aspectos importantes de Vincent mostrados en la serie.
Vincent es hijo de Robert Anderson, un experto en bienes raíces y filántropo, muy adinerado y con influencias en el gobierno. Vincent expresa como siempre le ha tenido miedo a su padre, el cual se muestra distante y sin empatía, a pesar de que su nieto está desaparecido. Su madre comparte esa distancia y frialdad, cuando su hijo lo visita no muestra ningún signo de preocupación o alteración por la noticia. Se le ve calmada, irónica, y llena de juicios hacia su hijo. Incluso lo regaña por hacer ruido, “ya que su padre está trabajando”. El movimiento más significativo que pudo realizar fue ofrecer una recompensa económica por información. Este pareciendo más un gesto de aparentar y no de preocupación real desde una madre apoyando a su hijo.
¿Cómo podría ser el desarrollo de un niño ante unos padres tan fríos y distantes?
Es curioso como Vincent se dedica al trabajo con Marionetas y en un programa infantil. “Good Day Sunshine” es una frase que le escuchó a su padre una vez que lo llevó a un parque de niño, sumado a ello, una frase típica del programa es: “se diferente”. Toda esa inspiración de Vincent con el programa está evidentemente ligada con sus padres. Un trabajo en el cual las marionetas “dicen” lo que es difícil directamente, un juego que incluso realizaba con su hijo Edgar cuando tenían problemas y era difícil hablar.

¿Habrá querido Vincent cambiar a sus padres? ¿El programa era una forma de poder ser escuchado? ¿Intentar cambiar el comportamiento de los padres?
Podríamos desarrollar una infinidad de hipótesis relacionadas a la escogencia de su trabajo. Sin embargo, si podemos identificar el enojo acumulado y me atrevo a decir que está relacionado al comportamiento que nunca pudo aceptar de sus padres.
“Yo te admiraba” le dijo Vincent a su padre en la última escena con él.
El trabajo de Vincent con las marionetas era su oxígeno, su luz, su sol. Fuera de él solo había problemas con sus compañeros de trabajo, con su esposa, ver el reflejo de su hijo Edgar similar al sufrido con su padre. Una ambivalencia entre odio, amor, admiración, decepción… no ha de extrañar que Vincent se “drogara” con trabajo y alcohol. Un intento para alterar su vida y hacerla más soportable.

Normalmente en la Histeria, los sujetos intentan convertirse en aquello que el Otro desea, y para desear hay que mostrarse en falta pero, ¿Cómo es posible al tener unos padres tan “lejanos”? ¿tan perfectos? ¿tan desinteresados y “sordos”?
Vincent pareciera como haberse quedado en una etapa infantil en la cual no puede soltar a sus padres (aceptarlos) y se fija forzosamente en desear que cambien. Reitero su frase icónica del programa “sé diferente”. Pareciera que Vincent no se sintió lo suficientemente amado o importante, característica muy presente de la Histeria.
Debo señalar la importancia del enojo en Vincent, es inevitable como el personaje cada vez qué se encuentra fuera de “Good Day Sunshine” no desperdicia ningún momento en “soltar” una parte. Lo hace con sus compañeros de trabajo haciendo bromas, comparaciones o chistes pasados de tono. Compite con su hijo, lo juzga, se burla de él, no sé pone a su nivel cuando juegan a las carreras. Un comportamiento infantil muy marcado, como si la vida fuera un juego o como yo lo llamo en el caso de Vincent “una rabieta”.
Parte de mis conclusiones finales de éste análisis es señalar como la mayor parte de la serie es una “rabieta” de Vincent por las heridas no resueltas con sus padres. Un enojo acumulado por todos los fallos de sus padres.
¿Vincent sentirá que sus padres le quedaron debiendo por ser tan fallidos? ¿Será la razón por la cual no acepta el dinero de su madre para encontrar a su hijo? “Si aceptas ese dinero les venderás el alma” le dijo a su esposa. ¿No busca el dinero de sus padres sino algo más?
Es como si Vincent nunca hubiera podido aceptar los padres que tiene, y le cobrara al “mundo” todo lo que no le dieron. Atención, afecto, halagos, ser irremplazable (ya que era un gran artista)…ser necesitado. Escenario que nunca vivió con sus padres, es como si fuera un estorbo, una vergüenza para su familia, al punto que salía en periódicos “deshonrando el apellido”.
¿Tenía Vincent que ser tan famoso para intentar ser visto por sus padres? ¿Tenía que aprovechar la visita de figuras importantes del gobierno y burlarse de ellas? ¿Será todo esto una rabieta hacia su padre que trabajaba directamente con ellos?
Con tanto enojo y temas por trabajar es evidente las dificultades que tenía Vincent en ubicarse en un rol de adulto y padre con su hijo. Podemos evidenciar lo irresponsable que era con el alcohol, con el respeto a las personas, la forma de tratar a su hijo, las peleas con la esposa y las constantes humillaciones hacia los nuevos empleados o personajes del programa. Como un niño con “poder” y asustado de ser reemplazado.
El “poder” vendría siendo toda la habilidad artística de Vincent, y su puesto elevado en el Programa, ser indispensable y difícilmente reemplazado. Todo neurótico con ausencia y escases de límites (“función paterna” para utilizar un concepto más acertado) se aproximará al desbordamiento. No tiene algo que le de contención, no hay un límite claro en la vida de Vincent. No importa cuántos insultos y comportamientos agresivos tenga con sus compañeros o su esposa, ya que siguen ahí, no hay consecuencias significativas, al menos no al inicio de la serie. Lo mismo pasa con la bebida, puede hacerlo incluso en el trabajo, su esposa hasta lo acompaña al cenar, ni la presencia de su hijo o la preocupación de que otros lo descubran evitan que lo haga. Es un “niño” en cuerpo de adulto y sin límites. Esta dificultad con la responsabilidad y los límites está muy presente en la Histeria, caso contrario al Obsesivo.
Tuvieron que despedirlo, su esposa lo dejó, su hijo desapareció, lo encarcelaron e incluso tuvo que alucinar.
¿Era necesario llegar a esos extremos para detenerse? ¿Tenía que escapar asustado Edgar para darse cuenta de sus fallos como padre? ¿Tenía la esposa que mostrarle su amante para darse cuenta que las cosas estaban muy mal? ¿o ser despedido? ¿Tener que alucinar?

En conclusión, podríamos decir que Vincent es un caso en el cual un sujeto se enfrenta a unos padres muy fallidos no desde lo económico sino desde el afecto. En una primera etapa llena de admiración y deseos de ganarse un lugar junto a ellos. Pero, eran tan lejanos y fríos que le fue imposible. Ya sea por su dificultad de expresarse o de ellos por escucharlo, o ambas. Convirtiendo todo ese deseo en miedo, enojo y decepción. Su dificultad para simbolizar lo llevó al mundo del arte, las marionetas. Un mundo donde podía hablar lo que no era escuchado, deseando un buen día, un día de sol. Pero tanta desesperación de escapar de sus heridas de la infancia lo distrajeron de su vida real. Llevándolo al típico caso de repetir el patrón sintomático que vivió con sus padres, y vivirlo con su propia familia. La carencia de límites lo llevó hasta el extremo con su familia y casi con su salud.
Imágenes tomadas de internet.