Somos un grupo de Profesionales apasionados por el cine y la psicología, analizamos las mejores películas y algunas series destacadas del año desde un punto de vista psicológico, claro entre bocadillos y café!
Análisis de la serie de Netflix “Baby Reindeer”, elaborado con aportes de los (as) integrantes del Club de Cine Psicólogos Cinéfilos en un foro especial.
1. La masculinidad en Bebé Reno
Por Carolina Fonseca Aragón
“…por cuanto, la función paterna constituye un epicentro crucial enla estructuración psíquica del sujeto; y ello aunquesolo sea porque la identidad sexual de cadauno de nosotros no tiene más salidaque experimentar en ella su propia inscripción subjetiva;en ocasiones con el grave riesgo de la predeterminación biológica de los sexos”
Donald Dunn:
Sexo: Hombre.
Género: Masculino.
Rol de género: Depende…
¿De qué depende?
De las normas del grupo social en que cada individuo se desenvuelve.
De lo que se espera de una persona.
La gran pregunta psicoanalítica ¿Qué quiere el Otro? ¿Cuándo empieza a importarnos esto?
Desde los inicios de vida. Con más consciencia entre los 3 y 6 años. Dando la apertura a la identidad de género.
Y esto tiene que ver con la identificación.
“La identificación secundaria está ligada al ideal del yo, es decir, a lo que el sujeto admira y desea tener de los dos padres, de la familia, de la sociedad y de otros representantes de los ideales colectivos”
¿Con quién o qué se identifica Donald?
El osito de su madre, el chico del padre, el novio de Keeley, el objeto de Darrien, el hijo muerto de Liz, el bebé reno de Martha.
“Pensar el cuerpo de lo simbólico nos abre a la problemática de la identificación como incorporación, operación instituyente sostenida por un padre que nombra, donde se incorpora al padre por amor y se instaura la posibilidad de la obediencia retrospectiva, instalación de la ley, que abre al campo del deseo e inaugura la subjetividad.”
Una clara escena:
–“¿Por qué no nos dejas manejar esto?, te llamaremos si te necesitamos” propone la madre de Donny y el padre frente a la ley sale de escena pues ante la rabia y la impotencia lo que aparece en este padre son insultos.
La demanda es que salga la agresividad, no que se contenga… y el padre accede. Debe salir
Jerry, figura de identificación, el padre real. Un hombre “tradicional”, criado por padres y, por lo visto, abusado por ellos. La masculinidad sería construida con la materia prima de -Lo social-, especialmente de los primeros cuidadores.
¿Con estos padres míticos, cómo fue la socialización de Donald? ¿Qué se le dijo a Donny sin decirle con respecto a su masculinidad? ¿Qué entendió Donny?
El Uno de la identificación es reformulado en Lacan desde la conjunción de la lógica y el mito. En el Seminario XXII R.S.I., Lacan ubica la identificación primaria a lo real del Otro real. Modo primordial que tiene que ver con el cuerpo pulsional, es lo que se consume sin poder nombrar del ser del Otro, apunta a lo innombrable, a la esencia ausente del cuerpo como transmisión de libido inmortal.
¿Fue apartado el padre, para evitar criar un hombre dentro de esa lógica de ira desbordada y queda un Donny indefenso? ¿A nivel inconsciente, no querían un macho hegemónico? ¿Entonces, cómo se diseña un ser en un espectro no binario? ¿Queda en el limbo?
No se haga hombre, no de esos. Pero Donald no puede defenderse, queda pasivo, Donald más bien se exponía. ¿Un hombre sensible dispuesto a ayudar o un hombre que se mete a la boca del león para ser el rey del show?
“Donny” un diminutivo de su nombre. Cual bebé de mameluco que aún no le pone mente a eso, más bien hace monadas y juegos llenos de juguetes que buscan alegrar al Otro, como lo vemos claramente en sus shows de comedia.
¿Qué del abuso sufrido por el padre se inserta en la adquisición de la identidad de Donald y a partir de ello en el ejercicio de su sexualidad?
Por que hay saberes silenciados que son muy ruidosos.
Entonces, ¿Cómo se construye una hombría desde la expectativa del grupo de Donny?
El descubrimiento freudiano nos familiarizó con el hecho de que, desde el punto de vista de lo inconsciente, no existe ni masculino ni femenino. Se trataría de goces.
“Desde el punto de vista de lo social hablaríamos de hombres y mujeres; esta diferencia tiene que ver con los lugares y las funciones que cada cultura tiene asignados para los individuos de cada sexo. Desde el punto de vista psíquico hablaríamos de masculinidad y feminidad; la diferencia, en este caso, estriba en la posición del sujeto en relación del deseo y el goce”.
¿Qué deseaba Donald?
Donny quiere hacer reír, quería ser leído, interpretar y tener éxito con eso, ser conocido.
Donny quiere aplausos, lo que alivia a otro, lo alivia a él.
Pero algo sucede en su dinámica interior en donde no es comediante, más bien es una persona chiste. Un sujeto que no está pudiendo acceder al amor y al trabajo, y queda siendo objeto de goce del Otro.
–“Me siento un fraude con cualquier género” Dice Donny.
¿Se puede dar al osito una forma masculina?
¿Hay una forma masculina? Hoy, al igual que –Lo femenino-, lo que se concibe masculino se está transformando:
“El verdadero desafío cultural, político y subjetivo, no consiste en la asunción por parte de algunos hombres, de una feminidad antes desmentida, sino en la construcción de masculinidades alternativas”
Y esta construcción merece revisar qué del acceso a amar y al trabajar podría ser posible, se simbolice y se le den palabras al síntoma de ser solo un chiste fraudulento o un despojo.
En «La dirección de la cura» (Lacan) agrega que la identificación primaria no tiene que ver con la asunción de las insignias del Otro, sino con el encuentro del sujeto con la estructura constituyente de su deseo en la hiancia abierta por los significantes en el campo del Otro. Identificación primaria que la pensamos como punto de partida, que permite decir uno, uno… como marca que sostiene la constitución del rasgo unario, como soporte del automatismo de repetición. El uno, uno, uno pero donde no hay una primera vez, el que funda es el padre, dejando un resto irrecuperable en esta búsqueda repetitiva. Es decir que el sujeto surge de su relación al Otro del significante en una identificación en el campo de la estructura simbólica, e implica el campo del deseo.
Queda pendiente que Donald desee adentrarse en sí mismo, se pregunte, asuma su vida, lo que le antecede que marca sus elecciones actuales, y se logre acotar el goce para que algo de la tragicomedia de su historia se simbolice y lo que lo hace sufrir deje de repetirse.
2. Abuso Sexual Masculino, Mitos, Procesamiento del Trauma, Mitos Sociales
Por Ryan Morales
El abuso sexual masculino es un tema que ha estado históricamente rodeado de estigmas y mitos que no solo perjudican a las víctimas, sino que también dificultan el reconocimiento y la comprensión de su experiencia. A continuación, se abordarán los mitos comunes asociados al abuso sexual masculino, el procesamiento psicológico del trauma y los mitos sociales en torno a este tema, apoyados en referencias académicas.
I. Mitos en Torno a las Víctimas Masculinas Uno de los mitos más prevalentes es que los hombres abusados sexualmente desarrollan una orientación homosexual como resultado de su experiencia. Esta creencia errónea no solo es simplista, sino que también perpetúa estigmas dañinos. Investigaciones demuestran que la orientación sexual no es consecuencia directa de una experiencia de abuso, sino que es una característica intrínseca de la persona. Según Turchik y Edwards (2012), no hay evidencia empírica que respalde la idea de que el abuso sexual cause cambios en la orientación sexual de una persona. Otro mito común es que los hombres no pueden ser víctimas de abuso sexual, o que, si lo son, deben haber sido débiles o haberlo permitido. Esta idea perpetúa una visión errónea de la masculinidad y la victimización, sugiriendo que los hombres siempre deben ser fuertes y no vulnerables. Sin embargo, la realidad es que los hombres, al igual que las mujeres, pueden ser víctimas de abuso sexual, y la culpabilización de la víctima es una barrera significativa para la búsqueda de ayuda (Sorsoli et al., 2008). Un caso ilustrativo es el de Tom, un hombre que fue abusado sexualmente durante su infancia y que enfrentó numerosos desafíos debido al estigma social y la percepción errónea de que los hombres no pueden ser víctimas. A pesar de las dificultades, Tom encontró la fortaleza para denunciar el abuso y buscar ayuda terapéutica, lo que subraya la importancia de desmantelar los mitos dañinos que rodean la victimización masculina (Smith, 2018).
II. Estigma de la Invulnerabilidad Masculina: Origen y Beneficiarios
Normas de Género Tradicionales: Las normas de género tradicionales han jugado un papel crucial en la construcción de la imagen del hombre como un ser invulnerable y fuerte. Estas normas se basan en la idea de que los hombres deben ser protectores y proveedores, lo que implica que mostrar vulnerabilidad es un signo de debilidad y, por ende, inaceptable. Este concepto está profundamente enraizado en muchas culturas a través de la historia y es reforzado desde la infancia.
Socialización de Género: Desde una edad temprana, los niños son socializados para adherirse a comportamientos y actitudes que se alinean con las expectativas de género. Se les enseña a no llorar, a no mostrar miedo y a actuar de manera fuerte y autosuficiente. Este proceso de socialización es impulsado por la familia, la educación y los medios de comunicación, que constantemente refuerzan estas expectativas.
Influencias Históricas y Culturales: Históricamente, los roles de género han sido definidos por estructuras patriarcales que valoran la fuerza y la independencia en los hombres, mientras que la vulnerabilidad y la dependencia han sido vistas como características femeninas. Estas estructuras han sido sostenidas por instituciones como la religión, el sistema militar y las prácticas económicas que han definido roles rígidos para hombres y mujeres.
«La mayor debilidad del hombre no es su vulnerabilidad, sino la incapacidad para reconocerla como una parte esencial de su fortaleza.» – David Whyte
III. Procesamiento del Trauma del Abuso Sexual El procesamiento del trauma en hombres que han sufrido abuso sexual es un proceso complejo que puede verse afectado por varios factores, incluyendo la internalización de estigmas sociales y la vergüenza. Las víctimas masculinas a menudo enfrentan una «doble carga» de estigma debido a la violación de las normas de género y la percepción errónea de que deberían haber podido defenderse (Easton, 2014). El trauma del abuso sexual puede llevar a una serie de problemas psicológicos, como el trastorno de estrés postraumático (TEPT), depresión, ansiedad, y comportamientos de evitación. Según Finkelhor y Browne (1985), las víctimas de abuso sexual infantil, sin importar el género, pueden desarrollar un «trauma o sexualización», una distorsión en el desarrollo sexual y emocional que puede influir en su comportamiento y relaciones futuras. El modelo de procesamiento del trauma de Herman (1992) destaca tres etapas principales: la estabilización, el recuerdo y la integración. En la estabilización, la víctima busca alcanzar un sentido de seguridad y control. En la fase de recuerdo, se procesan las memorias traumáticas y, finalmente, en la integración, la persona trabaja para incorporar la experiencia traumática en su narrativa personal de una manera que no domine su vida (Herman, 1992).
IV. Mitos Sociales en Torno a los Hombres Abusados A nivel social, existe la creencia errónea de que los hombres que denuncian abuso sexual son menos masculinos o incluso débiles. Este mito refuerza la idea de que la masculinidad está ligada a la invulnerabilidad y la fuerza física, lo que puede impedir que las víctimas busquen ayuda o hablen sobre su experiencia (Stanko, 1994). Además, la sociedad tiende a minimizar la gravedad del abuso sexual masculino comparado con el femenino. Hay una percepción incorrecta de que los hombres son menos afectados emocionalmente por el abuso debido a su supuesta fortaleza innata. Esta noción no solo es incorrecta, sino que también ignora la realidad de que el abuso sexual puede tener efectos devastadores en la salud mental y emocional de cualquier persona, independientemente de su género (Davies & Rogers, 2006).
V. Consecuencias Psicológicas del Abuso Sexual Masculino Las consecuencias psicológicas del abuso sexual masculino pueden incluir problemas de salud mental como depresión, ansiedad, y síntomas de TEPT (trastorno de extres post traumático). También se observan problemas con la identidad de género y la sexualidad, que pueden estar influenciados por la confusión y la vergüenza asociadas con el abuso (O’Leary & Barber, 2008). Además, los hombres pueden tener más dificultades para hablar sobre su experiencia debido a la presión de mantener una imagen de masculinidad fuerte y autosuficiente. La intervención terapéutica para hombres que han sufrido abuso sexual debe abordar estas complejidades. Es fundamental crear un entorno de apoyo y no juzgar, donde las víctimas se sientan seguras para explorar y procesar su trauma. Terapias como la terapia cognitivo-conductual (TCC) y la terapia de desensibilización y reprocesamiento por movimientos oculares (EMDR) han demostrado ser eficaces en el tratamiento de los síntomas del TEPT en víctimas de abuso sexual (Bisson et al., 2007).
VI. Conclusión El abuso sexual masculino es una problemática grave que requiere una mayor visibilidad y comprensión. Desmantelar los mitos asociados a la victimización masculina y entender el complejo proceso de recuperación del trauma es esencial para ofrecer un apoyo efectivo y empático a los sobrevivientes. La sociedad debe avanzar hacia una visión más inclusiva y realista de la victimización sexual, reconociendo que los hombres, al igual que las mujeres, pueden ser víctimas y merecen un apoyo comprensivo y sin prejuicios.
3. Relación de Donny con el dolor y su compulsión por la repetición
Por Johana Varela
¿Quién no se cuestionó durante la serie Bebé Reno qué hacía que Donny no lograra ponerle un límite a Marta?
Al final, Marta no tenía la apariencia de ser “más fuerte” que el mismo Donny, como para pensar que, la asimetría se trazara desde lo corporal. Incluso es imposible no sentir cierta conmiseración por Marta y su caos interno que en ocasiones la presenta como una niñita vulnerable demandando atención, cuidados y algo del orden de los afectos, desaliñada y escondida detrás de una fantasía de una grandiosa y exitosa abogada londinense. Entonces, ¿qué carajos es lo que se teje en la relación Donny-Marta? Que imposibilita el límite o si se le quiere el corte en una relación vincular caótica, que, por su intensidad, nos mantiene al hilo de lo que sucederá, preguntándonos ¿hasta dónde llegará todo ese drama incansable?
¿Quién no fue capaz de sentir la ambivalencia junto a Donny? ¿Quién no fue capaz de sentir conmiseración y rechazo al mismo tiempo por la tenaz Marta? o ¿pudimos sentir cómo se tejía dentro de nosotros algo del orden de la comprensión y el enojo por la extrema pasividad de Donny?
Una relación intensa sostenida desde el dolor y la violencia, ¿puede pensarse posible una relación así, excluyendo las heridas vinculares previas de sus personajes principales?, en este sentido, no existe posibilidad de pensarla como posible sin historizarla ¿Qué ha pasado antes en la vida de Donny y/o en la misma Marta para vincularse de esta manera?
De la vida de Marta nada sabemos, más que, lo que Donny nos cuenta de ella. Mientras que, de la vida de Donny se nos narra como antecedente, la violencia sexual de Darren hacia él, uno de los capítulos más cargados de angustia de la miniserie.
¿Pudiste prestarle atención a las sensaciones que emergían en tu cuerpo mientras eras testigo de cómo se tejía la violencia emocional y sexual en los actos manipuladores y seductores que nos iba narrando Donny sobre Darren?, ¿Cómo transitar una escena tan cruda sin ser movidos desde los más hondo de nuestras vísceras?
Y, sin embargo, Donny se cuestiona ¿Por qué sí puede intentar denunciar a Marta, pero no a Darren?, ¿qué ha provocado toda aquella dinámica violenta en Donny que, le ha imposibilitado si quiera enojarse con Darren? Y lo vemos transitando con mucha dificultad el enojo con Marta.
¡Sí! Lo perfectamente adaptativo en situaciones de violencia es sentir miedo y enojo, nuestra neurobiología está diseñada para que, la primera emoción nos enciende las señales de peligro ante el depredador, mientras que la segunda nos moviliza hacia la lucha o huida y con esto la protección y la sobrevivencia. Por esto, ha sido perfectamente natural nuestras sensaciones corporales mientras veíamos el capítulo. Sin embargo, también puede llevarnos a preguntarnos por Donny ¿qué ha debido suceder para que el miedo ante el “depredador” no movilice ninguna respuesta hacia la defensa, sino más bien hacia una parálisis que lo sostenía en el bucle de la violencia?. Quizás esto pueda explicarse mejor desde la Teoría Polivagal (2009) descrita por el Dr. Stephen Porges sobre cómo el Sistema Nervioso Central hace valoraciones del peligro en el entorno y reacciona a este; estas valoraciones neurobiológicas son jerárquicas, existen tres subsistemas neurobiológicos y cada uno responde de manera específica al peligro y lo hará secuencialmente. Es decir, cuando el primer subsistema no logra mitigar el riesgo, lo intentará el otro y en su incapacidad de mitigar la amenaza, lo hará el último subsistema, de esta manera el cerebro buscará protegerse del peligro percibido del entorno mediante la neurocepción. Para comprenderlo mejor, existe el sistema parasimpático ventrovagal, llamado sistema de implicación social, este es un sistema que buscará la seguridad desde el afecto; el segundo subsistema es el sistema simpático, a cargo de la movilización de respuestas de lucha o huida (sistema proactivo de defensa) es decir, cuando no existan situaciones de seguridad percibida, el sistema simpático desplegará una serie de respuestas fisiológicas que movilizarán hacia la lucha o la huida; sin embargo, en situaciones en las que, resulta imposible protegerse de esa manera, el sistema parasimpático dorsovagal activará respuestas de inmovilización y colapso, y promueven estados disociativos (sistema reactivo de defensa). El sistema ventrovagal y el sistema dorsovagal, ambos son ramas del sistema nervioso parasimpático pero responden de manera muy diferente a las demandas del mundo. Por esta razón, es común encontrar en personas que han sobrevivido a experiencias como la violencia sexual, respuestas de inmovilización y “no defensa”; siendo que, ante la imposibilidad de enfrentarse a su agresor, las respuestas defensivas reactivas han entrado en marcha como un medio de sobrevivencia. En el caso de Donny, nos queda claro que, durante los episodios de violencia sexual de Darren, mediaban efectos de sustancias psicoactivas, sin embargo, quizás pueda pensarse si la narcotización era una de las posibles formas de autoprotegerse para transitar la devastadora y abrumadora experiencia de los asaltos sexuales. Aunque, no está de más plantearse y con mucha cautela lo esbozo, si lo que termina siendo un acto de violencia sexual masculino, inició como una posibilidad de exploración sexual homosexual, ¿y por qué lo planteo de esta manera?, pues en la miniserie, en algún momento Donny, se pregunta si su atracción por el sexo masculino era antes de la violencia sexual de Darren; por lo tanto, no está de más preguntárselo, sin que esto reste elementos para visibilizar que, Darren ha desplegado una serie de estrategias que corresponden al comportamiento de depredador y que, Donny vivió violencia emocional y sexual por parte de este y que posterior a esta, se evidencia el despliegue de un estado emocional y conductual en Donny, de mayor vulnerabilidad. ¿los estragos del estrés postraumático? Sobre esta vulnerabilidad, me resulta imposible, no hacerme otra pregunta que podría surgir como norte de una posible intervención terapéutica:
¿Qué tenían en común Darren y Marta?, o más bien, ¿qué hacen Darren y Marta como estrategia de acercamiento y vinculación con Donny con la que este engancha fácilmente?, en ambos casos, Donny nos dice –en momentos diferentes- y quizás de formas diferentes el que, tanto Darren como Marta “lo vieron”; para alguien que se preguntaba constantemente si ¿era notado por otros?, ¿si resultaba ser interesante para los otros?, es decir, alguien cuya médula de su existencia impresiona sellada por la inseguridad y algo de un yo deficitario y “raro” como le había ya indicado la mesera en el bar de Edimburgo, sentirse visto, contenido, sentido por otro, resultaba un aliciente emocional. Sin embargo, Donny parece logra registrar que Marta pudo verlo y se “enganchó” con él por su deficitaria salud mental, mientras que, Darren lo hizo, por su conducta de depredador sexual, no obstante, quizás terapéuticamente resulte necesaria la pregunta más que estas justificantes hacia los otros en función de depredador, ¿qué de ti te lleva a ser identificable como posible víctima de estos apegos voraces, feroces y de los que solo se sale, sobreviviendo, pues lo contrario sería la muerte?, quizás guiarle a la pregunta ¿qué te hace presa de los depredadores?, no como quien juzga, sino como quien busca comprender para dejar de repetir. Las heridas vinculares no sanadas podrían llevar a confundir las relaciones sanas como aburridas o poco emocionantes, porque el individuo se ha adaptado al caos, la inestabilidad, la desorganización y el dolor de relaciones vinculares caóticas y violentas. En este sentido, resulta importante preguntarse si no es esta forma de vinculación desde el dolor, una forma de vinculación traumática. Es decir, preguntarse por esta forma de interacción en las que, la vinculación con el otro se establece patrón de comportamiento basado en patrones violentos, abusivos, intimidantes o amenazantes, en la que se establecen relaciones de dependencia emocional que traen consigo sensaciones de intensa conexión emocional con estrategias emocionales y conductuales en ambos individuos que la sostienen pese a los episodios de abuso, violencia y asimetría de poder, esas estrategias paradójicamente fortalecen y mantienen la vinculación. ¿No es esto lo que vemos se repite como historia vincular entre Donny-Darren y luego Donny y Marta?. Las relaciones afectivas de Donny con Keenly y más adelante con Teri, no impresionaba le provocaran la misma pasión. Entonces, quizás otra pregunta orientadora de un proceso de intervención terapéutica sea la que permita dar luz a otros procesos neuropsicofisiológicos de trauma generados dentro de contextos vinculares más tempranos y quizás, buscar sanar y resignificar las razones por las que permanecer en relaciones patológicas sea la forma de acercarse al amor. ¿Tiene que doler el amor?, ¿tiene que estar cargadas de dosis elevadas de cortisol las relaciones vinculares con los otros?.
En este sentido Richard Gadd nos regala otra joya para el análisis de estas relaciones vinculares traumáticas, dejándonos conocer su dolor, y es que, la disonancia cognitiva es otra de las formas en cómo se expresa el malestar ante las contrariedades de esta forma de vinculación, fuimos testigos de todas las posibles formas en las que elaboró y justificó las acciones de Darren y Marta, para sostener algo del orden de los afectos –como él los entendía- que aquellos “perpetradores” daban, ¿Donny existía a partir de la mirada de Darren y/o Marta?, sus shows más exitosos lo fueron mientras estuvieron él y ella en el público.
Finalmente, Bloom (1999) citado por Fonseca y Oliveira (2021) refiera: Los individuos que están sometidos a altos niveles de estrés y cortisol desde la infancia, por maltrato familiar, abandono, incesto, entre otras situaciones violentas, terminan buscando inconscientemente o siendo atraídos por personas que atienden a conductas consideradas abusivas que pueden proporcionar conflicto y la sensación de miedo, vergüenza y abuso a la que están acostumbrados y que sus cerebros necesitan para modular los niveles hormonales Las reacciones psicológicas y orgánicas que enfrentan los sujetos que, en algún momento de sus vidas, deciden abandonar relaciones consideradas abusivas son similares a las que experimentan los adictos a sustancias narcóticas en abstinencia, lo que trae fuertes indicios de la presencia de un mecanismo que relaciona la producción hormonal humana con el trauma de vinculación. Por lo tanto, aunque Richard Gadd poco nos narra de su infancia, adolescencia y el proceso de recuperación “post Marta”, nos comparte todo lo que puede significar sostener relaciones vinculares traumáticas, mostrándonos el dolor y el caos interno, invitándonos incluso a comprender ¿por qué no es tan fácil romper el vínculo? Y recuperarse de estas relaciones violentas.
4. Donny desde el DSM
Por Wendy Rojas
La serie nos presenta un personaje central, quién narra en primera persona su historia y resulta sumamente interesante tanto que nos atrapa desde el episodio 1 con su elocuente forma de contarnos su historia.
¿Quién es Donny?
“Sentí lástima por ella, fue lo primero que sentí. Cuando alguien te elije de entre el pantano, cuando ese alguien te elije, te fijas en ese alguien, te fijas en quién se fijó en ti. No sé qué pasó dentro mí, pero empecé a hacerle cumplidos, amé su risa, me obsesioné con esa locura, me dejó inquieto quién era y por qué se fijó en mi” Donny Dunn
En este punto, podemos entender que Donny no estaba en su mejor momento, sino que se encontraba “descompensado” ya que los sucesos con Darrien eran muy recientes cuando sucede toda esta situación con Martha. Se considera en esta lectura que uno de los trastornos de la personalidad reflejado en Donny de acuerdo al DSM-V (2014) establece como criterios generales que haya un “Patrón perdurable de experiencia interna y comportamiento que se desvía notablemente de las expectativas de la cultura del individuo… Se manifiesta en la cognición, afectividad, funcionamiento interpersonal y control de impulsos”, además que es un patrón dominante en gran variedad de situaciones personales y sociales, causa deterioro en lo social, laboral u otras áreas de funcionamiento, su inicio se puede remontar a la adolescencia o primeras etapas de la edad adulta y este patrón no se puede atribuir a efectos fisiológicos de una sustancia u otra afección médica. (p.359)
En cuanto a un trastorno como tal, según el DSM-V se podría apuntar hacia el diagnóstico del Trastorno Límite de la Personalidad, según los siguientes criterios:
Descripción: Un patrón persistente de relaciones, imagen corporal y emociones inestables en las relaciones, la propia imagen y las emociones (es decir desregulación emocional) y pronunciada impulsividad.
1. Esfuerzos desesperados para evitar el abandono (real o imaginario) Esto lo vemos una y otra vez en la dinámica de Donny, tanto con Martha como con Darrien que a pesar de recibir de manera directa abusos, él regresa. Porque lo validan, lo aceptan, le gusta como lo hacen sentir, tiene esa ganancia secundaria posterior a los abusos 2. Relaciones inestables e intensas que alternan entre la idealización y la devaluación de la otra persona. Podemos ver el caso de la relación con Terri: la ambivalencia, la vergüenza, las mentiras, romper y volver; pero el dice “la amaba y quería estar con ella” De igual forma con Martha, la denuncia pero la busca, cuando no puede verla la escucha y usa su imagen incluso para masturbarse 3. Una imagen o un sentido de sí mismo inestable Donny no sabe quién es, que desea, si le atraen los hombres o las mujeres; está en una constante lucha por descubrir el porque de su situación y que posición ocupa él en todo esto. 4. Impulsividad en 2 o mas áreas que podrían dañarlos. Vemos conductas impulsivas y de autodestrucción, que el mismo indica “me puse en situaciones donde el riesgo de volver a ser abusado era peor” visitando lugares donde se realizan ese tipo de encuentros sexuales de todo tipo, el consumo de drogas con Darrien y luego solo, y por supuesto recurrir a Martha y Darrien después de todo lo ocurrido. 5. Comportamiento y/o gestos suicidad, amenazas o automutilación. Este criterio podemos asociarlo con las detalles del criterio 4, unido a los pensamientos suicidas recurrentes que expresa y su claro deseo de odio a si mismo y autodestrucción 6. Rápidos cambios en el estado de ánimo, que duran por lo general solo unas horas y rara vez mas de unos pocos días. Muchas veces podemos notar éste detalle con el caso de Martha, se pone “firme” y trata pobremente de ponerle un límite, pero no dura mucho en volver a sentir empatía hacia ella. De igual forma con Darrien, está con el en su casa, pero a la vuelta de la esquina experimenta un ataque de pánico. 7. Sentimientos persistentes de vacío. Constantemente Donny describe esta sensación, cuando la experimenta. Habla de odio a si mismo, de no ser suficiente, se nota sumergido en sus pensamientos constantemente mientras se ducha, cuando no puede dormir, cuestionándose una y otra vez diferentes situaciones 8. Pensamientos paranoicos temporales o síntomas disociativos graves provocados por el estrés. Desde la situación don Darrien, Donny empieza a luchar con una paranoia que lo acompaña con respecto a este tema y posteriormente con Martha le sucede lo mismo. También presenta estados disociativos en el momento en que se dan los abusos y por efectos de las drogas. 9. Ira inapropiadamente intensa o problemas para el control de la ira. En este caso, Donny no presenta este criterio, al menos en lo que nos muestran la serie.
En conclusión, Donny presenta 8 de 9 criterios para ser diagnosticado con este trastono.
Referencias:
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– Connell, R. W. (2005). Masculinities (2nd ed.). Polity Press.
– Courtenay, W. H. (2000). Constructions of masculinity and their influence on men’s well-being: A theory of gender and health. Social Science & Medicine, 50(10), 1385-1401.
– Edwards, K. M., & Turchik, J. A. (2012). Rape myths: History, individual and institutional-level presence, and implications for change. Sex Roles, 65(11-12), 761-773.
– Kimmel, M. S. (2004). The gendered society (2nd ed.). Oxford University Press.
– Sabo, D. (2005). The study of masculinities and men’s health: An overview. Men and Masculinities, 7(1), 9-15.
-FONSECA, Nicole de Queiroz Lima. OLIVEIRA, Bruno Quintino de. Trauma de vinculación: conceptos, causas y mecanismos en las relaciones íntimas. Revista Científica Multidisciplinar Núcleo do Conhecimento. Año. 06, Ed. 11, Vol. 06, págs. 60-78. Noviembre 2021. ISSN: 2448-0959.
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