
Cuando la gente habla entre sí, nunca dicen lo que quieren decir, dicen algo más y se espera que los demás solo sepan lo que significa.
Alan Turing
Análisis de la película “The Imitation Game”, elaborado por Javier A. Rojas, con aportes de los (as) integrantes del Club de Cine del C.E.A.P.
El film narra la lucha del protagonista principal y su equipo tratando de descifrar los códigos de la máquina Enigma proveniente de Alemania Nazi en el marco del ultra secreto de parte del Gobierno Inglés durante la Segunda Guerra Mundial.

Dentro del grupo se encontraban académicos, matemáticos, lingüistas, campeones de ajedrez y oficiales de inteligencia con la venia de poderosos aliados a nivel político.
La película abarca los períodos claves de la vida de Turing:
Sus años de adolescencia en el internado, el triunfo de su trabajo secreto en la construcción de una máquina alternativa, que fue capaz de romper 3000 códigos navales generados por Enigma, y por último el declive personal durante la posguerra, tras su condena por el cargo de “indecencia grave” al admitir su homosexualidad.

El relato dibuja a Turing como una persona meticulosa, obsesiva, arrogante, solitaria, aislada y sin ataduras. Se trata del estereotipo habitual de un científico incapaz socializar, reduciendo los matices de su personaje a la mínima expresión.Su torpeza para mantener relaciones sociales convencionales y entender las más simples ironías le exponen a dificultades para adaptarse a sus colegas y aprender a trabajar en equipo.
A nivel socio político el drama nos coloca constantemente en un escenario la sensación de desastre bélico constante, con imágenes intensas de una guerra en donde la dominancia está a favor del ocultamiento y que sugieren la necesidad de una acción rápida de un héroe o quizás de un Dios.

Destaca además la presencia represiva e instigadora de una acción policial, que abre caminos de una investigación antiética, que conduce a caminos nebulosos.
Algunas de las escenas iniciales nos describen una serie de vivencias intensas experimentadas por Turín en la adolescencia. Su elección forzada lo conduce a aferrarse a los criptogramas en las aburridas clases de matemáticas, eran el lenguaje secreto del amor y que marcan su existencia. De pie,expectante, deseoso, más que contento rebosante de ilusión,con la inquietud de quien después de las vacaciones de verano va a reencontrarse con él, su mejor amigo, su amado, su único otro en el mundo… y de golpe el silencio, la nada. Silencio, silencio, silencio. Y así,un día de sol, se abre para siempre el agujero. Parece ser que se agarra fuertemente de los códigos que compartía con su compañero arrebatado por la muerte, y de este modo forjó una manera de “habitar o de gravitar” en la vida para no hundirse aun mas en la profundidad.
Lo interesante de la propuesta es cómo se combina la vida del personaje con el espionaje y una historia de amor que se asoma de manera solapada.

Turing crea una proto-computadora para descubrir los mensajes encriptados de las líneas enemigas, mientras pelea su propia batalla para descubrir sus propios enigmas.
Por su parte destaca el aporte de compañeros que intentan que el ingenioso matemático logre desencriptar los enigmas de su propia vida.
Resulta controversial la escena en la que Turing no puede ayudar al hermano de su compañero que se encuentra en un barco bajo la mira nazi:
¿Quién diablos crees que eres?
No eres Dios, no puedes decidir quién vive y quien muere..
Por otro lado contrasta la acción del jefe que felicita a Turing ante la resolución del Enigma:
Eres el hombre que exactamente siempre espere que fueras…
Lo anterior son dos ejemplos de que Turing exhibe frecuentes tensiones entre el narcisismo y la genialidad.
Rechazar, alejarse y evitar que otros se acerquen demasiado es una estrategia para no estar disponible al amor. En todo caso la solución podría ser canalizarla energías en la inteligencia artificial es un destino más aceptable y valorado que le permita sublimar las pulsiones a un nuevo fin. Su deseo es lo que lo anima al desplazamiento de su objeto de amor.

La máquina diseñada por Turing es el antecedente de la aparición de las computadoras.
¿Podrán las máquinas pensar como los humanos?
Es justo ahí cuando comienza ese juego de imitación en el que el protagonista trata de explicar que para decodificar una máquina hay que crear otra máquina.
El procesar y vivir las emociones de forma distinta al resto de los seres humanos,
¿Nos convierte en robots?
Ser directos y evitar los códigos sutiles del lenguaje,
¿Nos hace monstruos insensibles?
El interés por el bienestar de otra persona,
¿Llega alguna vez a parecerse al verdadero amor?
Será necesario imitar seres humanos como Christopher o Frankenstein, para arrancarle a la muerte su silencio creando algo inmortal construido de partes para paliar la soledad.
¿Soy una maquina? ¿Soy un hombre?
¿Soy un héroe militar?¿Soy un criminal?
Las anteriores interrogantes aluden a la necesidad del sujeto de una confirmación desde afuera, hacia su actuación ética en relación a su proceder en la vida.
En la historia hay pocas referencias de la madre y las que se presentan nos dan indicios de una escasa resignificacion. Lo anterior coloca a Turing con deficiencia de recursos para afrontar las dificultades de la vida.
Al conocer a Christopher el protagonista logra ser validado por alguien, que a su vez le brinda un lugar en la vida, lo que le permite acceder al amor.Luego sobreviene el impacto de la muerte de su amigo que lo deja sin recursos y lo paraliza para acceder a las relaciones significativas.
¿Qué razón podía tener Alan para suicidarse?
La tragedia de Alan Turing, revela las consecuencias de reducir al individuo a una máquina.

El protagonista se suicida con cianuro luego de haber sido sometido a un tratamiento químico para «corregir» su homosexualidad, vista de alguna manera como un «error de programación» de su organismo. El proceso de castración en Turing probablemente lo llevo a una intensa angustia producto del ensañamiento social que lo sumerge aun más en la en la imposibilidad de amar.
En su relato Turing – que no es precisamente el de un hombre feliz- están incluidas tanto las marcas imborrables de un deseo que no se extingue, así como el del rechazo social a la diversidad traducido en forma de homofobia.
Esta historia muestra la profunda soledad ( aunque en su realidad fue acompañado por su creación) de este hombre que pudo decodificar los códigos alemán, aunque no pudo descifrar los vacíos abiertos de las relaciones humanas.
