
Análisis de la película “Dulces Sueños mamá”, elaborado por la Psicóloga Wendy Rojas con aportes de los (as) integrantes del CLUB DE CINE DEL C.E.A.P.
¿Es posible confundir a tu propia madre con alguien más?
¿Tener la certeza absoluta que otra ocupa su lugar?
¿Qué le puede analizar un psicólogo a un film de terror?
Donde nada es real, sino mas bien «para-normal».
Ante películas como éstas, que entran en la categoría de «Terror Psicológico», analizamos los Elementos Simbólicos presentes en el film, ya sea lo que el director quiso representar con esos simbolismos, lo que esos simbolismos representan en la teoría psicológica o ambas como una mezcla que resulta bastante bien.
En el Club de Cine, hemos visto y analizado otros films de terror psicológico, como «Mother!» y «El Sacrifico del Siervo Sagrado» que nos han gustado muchísimo por la cantidad de elementos que se pueden analizar, cuyos ensayos están publicados también en el blog.
A continuación, un extracto del blog de LiterUp, de Rocío Molina que en su reseña nos describe perfectamente éste género tanto para textos como para películas (https://blog.literup.com/como-entender-el-terror-psicologico/)
Existen miedos que están en nosotros y nos acompañan en la oscuridad. Estamos en la cama y nos esperan impacientes tras la puerta. Estos temores inspirados en traumas de la infancia o en historias puntuales terminan calando hondo. Son la sombra en la distancia con la que el escritor tiene que jugar para hacer del terror psicológico todo un arte.
Este tipo de miedos se forman en nuestra mente, atienden a nuestro mundo subjetivo y se alejan del terror más gráfico. Ya no está presentado por monstruos, brujas, vampiros, zombis, casas encantadas y cantidades industriales de sangre.
Con el terror psicológico se va más allá. El escritor / director indaga en su yo mismo. Escarba en sus propios miedos, profundiza en la parte racional y lo que no lo es tanto para lograr que se proyecte la tensión de principio a fin. Es un ejercicio complejo disfrazado de naturalidad.
Tres básicos en una novela o film de terror psicológico
1. La indefensión
Si nos involucramos en un libro o film de terror psicológico, debemos saber que nos sentiremos completamente indefensos. Aunque estemos sentados y seguros en el sofá más confortable del mundo.
Esto sucede porque se agita conscientemente nuestro instinto y en una pura lucha por la supervivencia perdemos la perspectiva racional y nos sumergimos en el mundo ilógico, para simplemente ponernos a salvo apelando a nuestra primera corazonada.
¿Cómo se consigue despertar esa sensación de indefensión? Utilizando visiones borrosas, pasos en la noche, objetos que se mueven sorprendentemente sin que nadie los porte/impulse, una pesadilla recurrente que atormenta o también portazos que retumban como un eco en nuestra cabeza.
2. La noche y la oscuridad
No es casualidad que los momentos de gran tensión de una novela se produzcan durante la noche. La oscuridad forma parte inherente de la trama y contribuye a generar más miedo en la atmósfera. Así, las sombras, penumbras, distancias y sonidos cobran su máximo esplendor amparadas por las tinieblas.
Para más inri del lector / espectador se suele combinar el dúo noche y oscuridad con clichés del tipo persecuciones jadeantes en las que el escritor pone especial cuidado en que la precisa linterna no funcione o las llaves no abran la puerta clave. Sentirte asfixiado y con el corazón en un puño es un buen indicador. Estás generando un miedo psicológico mucho más potente que cualquier intervención ocasional de monstruos.
3. La utilización del factor paranormal
La pasión por los espíritus no es exclusiva de Íker Jiménez, por lo que cualquier relato que se aderece con episodios paranormales conseguirá a buen seguro despertar en el lector un miedo innato y a la vez incomprensible, tan característico de este género.
Se logra a través de la insinuación en su justa medida junto con las dudas que rodean al mundo paranormal. La idea es hacernos chiquititos y desconocedores para ponernos los pelos de punta huyendo del terror más convencional.
La fórmula clave siempre será no saber nada y recibir durante la trama píldoras informativas. Estos conceptos inesperados nos harán pensar y replantearnos el argumento. La máxima es que el hilo conductor gire en torno a los miedos e inestabilidad emocional de los protagonistas.
¿Es posible confundir a tu propia madre con alguien más?
¿Tener la certeza absoluta que otra ocupa su lugar?
Pues aunque parezca imposible, Goodnight Mommy ha hecho esa pesadilla real, representada en pantalla con un fino y escalofriante terror psicológico que envuelve al espectador y lo hace cuestionar toda la historia.

En pleno verano y en el interior de una casa aislada en el campo, entre bosques y cultivos de maíz, Lukas y Elías, unos jóvenes gemelos, esperan a que su madre regrese. Cuando ésta lo hace, vuelve con la cabeza envuelta en vendas tras una cirugía plástica, y ya nada es como antes. La mujer pide tranquilidad para poder recuperarse lo más rápido posible, pero esto hace que los inquietos gemelos sospechen de esa mujer, y piensan que no es su madre. Cuando ella se comporta de forma más estricta, los hermanos se encierran en su mundo privado y deciden buscar la verdad, dudando cada vez más de la identidad de la persona que se esconde tras los vendajes.

De repente acontece un giro de tuerca completamente impactante y capaz de cuadrar todas las piezas que nos quedaban en el aire. Sorprendente. Un giro inesperado el cual asombra a todos los espectadores:
Podemos entender que Lukas está muerto, su hermano Elías niega éste hecho al punto de actuar como si siguiera con vida, ignorando los fallidos intentos de su madre por orientarlo. No distingue la alucinación de la realidad.

Pero ¿Qué pasó aquí? ¿Estamos frente al inicio de una psicosis en Elías?
Uno de los eventos más difíciles de afrontar para los seres humanos es, la muerte de un ser amado. Cuando esto sucede, se activan una serie de mecanismos psíquicos que se encargan de ayudarnos a enfrentar el acontecimiento y por lo tanto, a superarlo en el mejor de los casos.
La forma en que los seres humanos expresamos el duelo está estrechamente relacionada con la cultura a la que pertenecemos, a las situaciones que rodean dicha pérdida, a la edad de la persona que fallece y sí dicha muerte fue anticipada o repentina por ejemplo las muertes violentas por accidentes, como en el caso de Lukas. Las manifestaciones y los síntomas con los que cada una de las personas responde a dichas pérdidas, son diferentes.
El trabajo psicológico del duelo es un proceso complejo, que implica deshacer los lazos contraídos con el ser querido, para enfrentarse al dolor de la pérdida; es en esta actitud en la que la persona entra realmente en el proceso personal del duelo.
Todas las personas que sufren pérdidas afectivas atraviesan un proceso de duelo y es inevitable sentir tristeza ante semejante acontecimiento. En el duelo la pérdida es real, o sea que se pierde un objeto del mundo externo y se sabe cuál es, la persona comienza con conductas anormales (no patológicas), que supera con el paso del tiempo. Hay una menor productividad y el mundo queda pobre y vacío.
La teoría psicoanalítica nos muestra que ante un duelo se origina un “cimbronazo”, una sacudida a toda la estructura del sujeto, lo que nos ayuda a entender porque ambos actúan como lo hacen, principalmente Elías. Vemos que no es suficiente la información que tenemos en el film para pensar en un diagnóstico seguro de psicosis, pero si es comprensible el desbordamiento por la pérdida de su hermano. Ambos personajes desbordados ante lo siniestro, hacia la locura (Elías y la madre).
El film nos presenta claramente un Impass en el duelo, un estancamiento; lo cual desemboca en un Duelo Patológico en ambos, madre e hijo.
DUELO PATOLÓGICO
“La intensificación del duelo al nivel en que la persona está desbordada, recurre a conductas des-adaptativas, o permanece inacabablemente en este estado sin avanzar en el proceso del duelo hacia su resolución”
(Horowitz, 1980).
Elías

Hay dos eventos cruciales que marcan profundamente a Elías, uno es el divorcio de sus padres (se desconocen las razones y el tiempo transcurrido), aparentemente seguido del accidento que acabó con la vida de Lukas.
No tenemos elementos suficientes para saber cómo sucedió, pero al parecer, Elías en algún momento se culpó por ello y se encuentra en absoluta negación, la cual lo lleva a la sustitución que es imaginaria, es una falsa ilusión, mientras haya sustitución no habrá perdida asumida.
De acuerdo a la teoría, no hay duelo que elaborar hasta que el sujeto deje de negar (Impass), en el caso de Elías vemos claramente que tapa la ausencia de Lukas con la alucinación.
Elías, por momentos convencido de que su madre es una usurpadora, sigue avanzando a pasos agigantados hacia el precipicio de la locura y a un nivel de violencia inimaginable en un chico de tan corta edad, quién la somete a torturas sádicas, infringiendo un gran dolor físico y psicológico, al punto de que la madre le teme, hasta que sin pensarlo nos presentan un final que nos deja sin aliento. Todo esto impulsado por el “Lukas” que no desea estar muerto, que lo anima para que alargue su existencia.

En ocasiones vemos a Elías dudando, con dolor, con culpa; al ver a su madre llorando, herida; pero Lukas lo vuelve a convencer una y otra vez, le gana la negación!!
Podemos detallar los cuadros de la casa, como se aprecian borrosos aunque aparentemente son imágenes de la madre, ¿Será un guía que nos da el director para entender la incapacidad de Elías de ver claramente a su propia madre?

De igual forma con las máscaras de los gemelos, imitando la conducta de su madre de “no dar la cara” ante tal situación, esconderse detrás de ….
El film presenta una escena que nos muestra una fantasía de agresión con cucarachas hacia la madre (aparentemente de Elías), las cuales la atacan cuando duerme y luego, al cortar su estómago, salen de su interior, la invaden.
Pero ¿Qué podemos pensar de este elemento que nos presenta el director?
Una posible hipótesis sería valorar que las cucarachas eran un elemento para torturarla y luego ellos aparentemente se “Disfrazan” de una cucaracha para matarla, como apropiándose de aquel ser que si dañó a su madre, actuándolo; ya que es lo que ambos deseaban.

La madre
Podemos pensar que como Elías, ella también está en medio de un duelo patológico, la teoría del psicólogo William Worden (1997) nos propone:
Duelo exagerado:
La persona se siente desbordada de dolor y trata de evadirlo mediante ciertas conductas de evitación, como consumo excesivo de alcohol o drogas, centrarse obsesivamente en el trabajo, en salir o en cualquier conducta que le permita no sentir el dolor, lo cual puede llevar, en última instancia, a desarrollar algún trastorno psicopatológico, como problemas de ansiedad o depresión. Puede ser que la persona sea consciente de que hace todo esto para evitar el dolor que la pérdida implica, pero no sepa cómo afrontarlo.
Esto es muy claro al verla someterse a una cirugía estética en un momento crítico, de extrema necesidad y vulnerabilidad de ambos, tomando en cuenta que al parecer no es una cirugía urgente.

Nos preguntamos entonces ¿Elías tuvo que quedarse solo durante la cirugía en casa? ¿Cuánto tiempo pudo haber transcurrido?
Recurre a un cambio, una cirugía (en un momento inapropiado)
¿Por qué cambiar su aspecto? ¿Quería ser otra?
¿Otra madre sin un hijo muerto?
¿Borrar el dolor y la tristeza de su rostro?
¿Tal vez con el deseo de hacer un borrón y cuenta nueva?
Por otra parte, ver una mujer que se dedica a los medios de comunicación como presentadora de televisión, nos deja ver la importancia para ella de la “imagen” o la “apariencia”, la sociedad dicta como deben ser ¿Las presentadoras deben verse bien siempre aunque no lo estén? ¿Están obligadas a “arreglarse” siempre y muy rápidamente? ¿Deben aparentar que no pasan por ningún dolor?
El hecho de dormir por horas, nos deja ver la necesidad de estar ausente al mundo o hasta una posible depresión, por supuesto también por la necesidad de evadir el dolor que lamentablemente debe afrontar unido a los medicamentos recetados pos cirugía; lo cual le resulta su mortal caída, siendo el momento que aprovechan “los gemelos” para inmovilizarla y dar rienda suelta a sus torturas y finalmente la muerte.
La situación nos deja ver las dificultades de la madre las cuales son totalmente comprensibles, de poder continuar nutriendo y cuidando a su hijo vivo, como vemos no actúa como se espera de “una madre normal”. Simplemente No podía, la teoría nos dice que ya no hay amor para el (los) hijo(s) que quedan.
Es fácil comprender, que Elías a su corta edad interprete que su madre es otra, no solo por lo obvio de la cirugía a la que se sometió ya que tal vez luzca algo diferente, sino porque debemos partir del hecho que es una madre en duelo, traspasada por ese dolor incomprensible de una de las pérdidas más difíciles para un ser humano, tiene una forma muy diferente de relacionarse con él, ella ya no es la misma!!. Estamos frente a una madre que no sabe qué hacer con su hijo vivo, el divorcio, con el duelo y consigo misma! Por supuesto que parece otra, porque en realidad si hilamos un poco más delgado, sí lo es, ya que podemos entender que no será la misma luego de eventos de tal magnitud.
Entonces nos preguntamos
¿Es ésta madre capaz de ayudar o sostener a su hijo en su proceso de duelo?
¿Es capaz con sus posibilidades de salir adelante ella como sujeto?
Las redes de apoyo juegan un papel de suma importancia en el proceso de duelo, y vemos que para esta familia es casi nulo. No vemos a un padre, ni abuelos tanto paternos como maternos, vecinos, tíos, etc. Solamente la foto de una amiga, pero no está ahí.
Podemos concluir que Goodnight Mommy si es un film de terror, un terror psicológico que cautiva, eriza y mantiene atento al espectador.
El terror que genera la oscuridad y profundidad del ser humano, que no escatima edad, sexo o creencias; sin duda un capítulo oscuro para la humanidad: La Locura y al mismo tiempo, La Fragilidad Humana.
“No se trataría únicamente de saber a quién se perdió sino, lo que se perdió en ése que se perdió”- Freud
