
¿Papi, puedes ver que estoy ardiendo? / ¿Daddy, can´t you see we´re burning?
No cariño….. / No Honey….
Ensayo de la película «Manchester by The Sea», elaborado por la Psicóloga Wendy Rojas, con aportes de los integrantes del CLUB DE CINE del C.E.A.P.
Este film nos ha quitado el aliento, el dolor puesto en escena, en sonido, en silencio, en ausencias y aun las mismas presencias pero que casi no se sienten, es cómo si no existieran….
¿Cuáles son las palabras justas para decir cuánto nos duele la pérdida de un ser amado? ¿Y, si las encontramos, son suficientes? ¿Cuánto es el tiempo correcto?
Estas y muchas preguntas surgen cuando se experimenta un duelo, y en este caso un duelo de ésta magnitud.
El film nos presenta la historia de Lee Chandler, un personaje que ejemplifica de manera magistral el dolor de la pérdida de sus seres amados, de su matrimonio, de su vida, su tierra natal y ahora su hermano; en otras palabras un “muerto en vida”, es muy claro para los espectadores que Lee en su día a día, continúa como si tuviera un tipo de anestesia, porque el hecho de enfrentar, de permitirse sentir éste dolor tan grande sería una situación incontenible, insoportable; como lo ejemplifican a la perfección en la escena de la estación de policía, donde el mismo dice: “es todo?” y se desborda en pulsión suicida, lo cual es totalmente comprensible, cito sus palabras:

“¡¡por favor, por favor!!”. Lee.
(pidiéndole a los oficiales que le permitan acabar con su vida)
Nos queda claro que Lee está en un Impasse en su duelo, haciendo referencia al estancamiento, al no movimiento, la poco posibilidad de avance que vemos en él
Al momento de la pérdida de su hermano, no sabemos cuánto tiempo ha transcurrido desde la muerte de sus hijos, pero él es el mismo que aquel fatal día del incendio, lo podemos notar cuando tiene un lapsus al referirse a su ex esposa llamándola “mi esposa” como si fuera aquel momento ése presente, por supuesto que así lo es para él.

Es de comprender esta situación, por lo paradigmático de enfrentar un duelo, y no cualquier duelo, sino de sus 3 hijos, cuando lo común, pensamos, sería que los hijos entierren a sus padres y no como el caso de Lee; adicionalmente la desgarradora culpa con la que carga, no solo por el hecho en sí, sino por la presión social o la creencia generalizada de que los padres NO pueden fallar en el cuido de sus hijos, de lo contrario serán duramente castigados y despreciados.
La sociedad despiadadamente somete a los padres a la perfección, no es permitido fallar, es la creencia de todos, pero, ¿qué sucede cuando esto pasa, cuando la vida o las consecuencias propias lleva a esos padres a vivir algo de ésta índole?

Lee es un hombre que falló, más que muchos otros, porque murieron sus tres hijos, falló como padre, como protector, como jefe de familia, falló en el amor, como esposo; el constantemente busca autocastigarse, la ley lo exoneró, pero eso para él no es suficiente, podemos ver como busca situaciones como las peleas en bares, donde termina golpeado, o el simple hecho de su trabajo: Handyman (un «Repara todo») reparar compulsivamente, sintomáticamente, simbólicamente o hasta sublimatoriamente, se dedica a reparar afuera, lo que tal vez nunca podrá reparar adentro, como el mismo dice a su exesposa “no hay nada ahí”, refiriéndose a sí mismo.
¿Qué es lo quiere reparar realmente? ¿Su familia, su corazón roto, el de su esposa, su matrimonio?

De una manera metafórica podemos comparar todo el proceso de descubrimiento del personaje principal por el que nos lleva el director con el movimiento que se da en terapia, vemos un sujeto rudo, enojado, inexpresivo, cínico, frío casi congelado y poco a poco, nos va mostrando el por qué (con los constantes flashbacks); en el proceso terapéutico, en un inicio, cuando llega el paciente con todos sus síntomas, es necesario ir armando las piezas para encontrar ese “porque”, el descubrir, el quitar esas capas de cobertura presentes en el sujeto.
Podemos observar un gran contraste con el personaje de Randi, la exesposa de Lee, quien “rehace” su vida aparentemente, pero ¿vemos realmente una elaboración del duelo en ella? ¿Su aparente bienestar significa que elaboró su duelo de una manera sana?

Podemos hipotetizar que es una simple sustitución, fue como un “poner en pausa” a la antigua Randi, aquella madre y esposa, y ser otra persona, incluso lo vemos en el cambio de su aspecto físico, un sustituir quién fue por una nueva mujer, con una nueva familia.
Otra interrogante el film es el tema de tratar de entender o encontrar una justificante del porque su hermano Joe le deja su hijo a Lee.

Nos surgen varios cuestionamientos como:
· ¿Cuál sería la «intencionalidad» consiente o no, para dejarle su hijo, porqué a él?
· ¿Por qué no le quiso preguntar antes de tomar una decisión tan determinante y definitiva? Será porque estaba seguro que no aceptaría?
· ¿Deseaba de alguna forma “revivir” a su hermano dejándole un hijo, una persona a quién volver a amar? Ayudarle con su duelo de alguna forma?
· ¿Deseaba reponerle un poco de lo que tanto perdió? Que volviera a ser padre, a cuidar de alguien, que ese alguien lo amara nuevamente?
· ¿Fue un acto de amor hacia Lee? Le dejó a su hijo por el simple amor entre hermanos?
Es importante no pasar por alto, el esfuerzo que hace Lee, en medio de su impotencia y dolor para contener a su sobrino, lo vemos representado cuando Patrick tiene un posible ataque de pánico, como Lee pudo reconocerse en falta, en impotencia y velar de una forma correcta por el bienestar físico de su sobrino.

¡No tengo la capacidad de ayudarte, te llevo al médico…. ! Lee
Patrick, un chico donde no vemos expresión del dolor ni aun la noche de la muerte de su padre, solo a excepción de éste momento que el congelador de casa le remite al hecho de que su padre está en uno similar, esperando su funeral; por el contrario busca no enfrentarlo, evade, huye, lo que nos preguntamos ¿en qué momento saldrá esto y cómo?
Por otra parte, del film podemos desprender dos temáticas a analizar en el caso de Lee, una en los actos o síntomas y segundo el tema de la culpa
Actos o síntomas
La importancia psicológica recae en el hecho de la dificultad que vemos en el sujeto de poner en palabras aquello que le está ocurriendo, por lo que lo actúa, lo dice con sus actos.
· Lee provoca que otras personas lo golpeen en bares, ¿Cómo una manera de castigarse a si mismo, de expiar o sublimar su culpa?
· El descuido con la salsa en la sartén, ¿una forma de decir con un acto no puedo, no soy capaz como no lo fui antes?
· Romper la ventana con su mano, al recordar a sus hijos
La Culpa
Es claro que la culpa en Lee es extenuante, desgarradora, desbordante, inmanejable; por lo que recurre a actos de autocastigo o intentos de expiación.
· ¿Hasta dónde buscar que lo golpeen es “expiación?
· No es suficiente la confesión en la estación de policía, un “Eso es todo” nos deja ver que Lee deseaba una cadena perpetua, un castigo drástico y jamás ser libre; por lo que surge la pulsión suicida cuando le dicen que se puede marchar, desea morir para pagar su error.
· Vemos claramente que Lee cree que no tiene perdón, no hay redención. Las leyes lo absolvieron, más el a sí mismo, aun no.
· Entonces, ¿Cuál es la diferencia entre culpa y responsabilidad?
Para finalizar, no podemos dejar de pensar en el film como una gran producción cinematrográfica, no solo como arte en sí, sino desde una perspectiva psicológica, que refleja de una manera excepcional el sentimiento de culpa y y principalmente el dolor que provocó ésta tragedia, donde expone como un libro abierto todas las temáticas mencionadas como duelo, dolor, culpa, amor, entre otras.
Vemos como el director, no por casualidad, nos presenta flashback abruptos, que hasta podríamos pensar que son errores en la edición, pero muy acertado resulta pensar que simplemente así son los recuerdos, irrumpen en el momento menos pensado y de golpe, llegan sin aviso, sin censura; esto le da una perspectiva totalmente realista al film y con la que todos nos podemos sentir tocados de manera en lo más profundo.
Podemos ver también que no tenemos un final feliz, por el contrario como su Soundtrack – Sound Of Sorrow (El sonido del Dolor) nos deja entender de una forma literal, la puesta en escena del dolor, la realidad de la dureza con que nos golpea la vida.
Lo vemos también en su fotografía, como nos muestran un contraste de un lugar hermoso y calmo contra el dolor que podemos ver en pantalla, tal vez tratando de compensar al expectador de alguna forma.
Definitivamente Manchester by the Sea quedará por siempre en nuestra memoria, como un gran film con el que todos nos podemos identificar en algún momento de nuestras vidas.
