
¿Qué es ser NORMAL? ¿No tener miedos? ¿No tener limitaciones?
Ensayo de la película “Campeones”, elaborado por Shirley Romero, con aportes de los integrantes del CLUB DE CINE del C.E.A.P.
Campeones es una película inspirada en la historia de la vida real de un equipo paraolímpico. Con una trama sencilla nos cuenta de Marco, un entrenador de baloncesto de primeras, que es obligado legalmente a entrenar a un grupo “especial” de 10 jugadores para purgar una sentencia. Un equipo que no es equipo…con jugadores que no necesariamente son jugadores, pero personas al fin con una necesidad de convivencia, socialización y sano entretenimiento, personas con discapacidad que tienen el deseo de sentirse integrados a la sociedad.
Marco inicia su “Proyecto” expresando: Mi trabajo es entrenar a jugadores normales y estos no son jugadores normales…ante lo que Julio le contesta: ¿Y quién es normal Marco? ¿Tú y yo somos normales? Sólo este cuestionamiento vale el boleto, cuántas personas a nuestro alrededor son discriminadas por no tener un aspecto o un comportamiento “normal”, ¿Normal para quién? O ¿Para qué?

Uno de los conceptos que podemos encontrar en el diccionario para normal es:
“Se califica como normal todo aquello que se encuentra en su medio natural, lo que se toma como norma o regla social, es decir, aquello que es regular y ordinario para todos. Normal también es un término estadístico, que hace referencia al promedio aceptado. Lo que tienen en común las tres acepciones, es que se refieren a algo no anormal, raro o socialmente no aceptado”
Y desde la perspectiva psicológica:
“Cualquier ser vivo que carece de diferencias significativas con su colectivo”.
Y ¿Qué son diferencias significativas? ¿Acaso lo que está a nuestra vista? ¿Y qué hay con lo que llevamos por dentro? ¿Y quién se atreve a decir quién es más normal o menos normal? Los seres humanos no somos un concepto estadístico, no somos producidos en una línea de maquila, ¡Todos somos diferentes!
Siguiendo con el guion, vemos a un Marco que se comporta como un niño, y cómo no… si fue criado como un niño, sobre protegido por la madre. Pero también se comporta de manera arrogante y prepotente, y con ese ego fue a dormir a la cárcel. Marco también salió huyendo de su matrimonio por el miedo a ser padre y claramente no está listo. Para ser padre tiene que dejar de ser hijo, y en su posición actual es más cómodo seguir siendo hijo. Él fue abandonado por su padre y esa ausencia de la figura paterna seguramente impidió el corte en la relación hijo/madre. Según Freud se podría decir que el padre constituye una figura de autoridad dentro de la triada madre-hijo-padre, una función de separación de la relación diádica que guarda la madre con su hijo.
¿A qué le teme Marco? A no ser un buen padre? A tener que enfrentar el hecho de crecer? De madurar?

¿De comportarse como adulto? ¿Qué es ser padre? ¿Qué sucede cuando el padre no se encuentra presente, la función paterna se cumple? ¿Cómo influyó esto en la vida de Marco? Sonia le recrimina a Marco: “Es cierto, que tu no quieres ser padre de nadie, como tú no tuviste padre pues los demás tampoco tienen derecho”, pero lo que siente Marco es miedo…
La paternidad es uno de los ejes importantes de la identidad masculina en esta sociedad. El hombre- padre deja de ser el niño, el hijo, se aparta de amigos, fortalece su relación de pareja y establece una familia, donde él es el que responde por ella. Entre las satisfacciones que los varones asocian con la paternidad y decisión de tener un hijo, abundan los argumentos relativos a la idea de sentirse como un verdadero adulto, madurar, dar sentido a la vida, es decir, aspectos que resaltan las repercusiones de convertirse en padre sobre la identidad y el sentido de la propia vida. Esta situación es la que teme Marco, cambiar su estilo de vida, madurar, responder por una familia, consolidar su relación de pareja con Sonia y el miedo de si podrá ser un buen padre.
Es así como Marco, asume su papel de entrenador que ciertamente es también un rol paternal: les influye a los chicos, les genera confianza y determinación, les guía, les enseña y hasta les disciplina. De manera que al final ha estado enfrentando sus propios temores y termina convenciéndose de que puede ser padre.
A lo largo de la película va cambiando, haciéndose más humano, más sensible, abriendo su corazón y aprendiendo de éstos chicos y sus familias, sin olvidar los sabios consejos de Julio. Todo esto le permite recuperar a su esposa y apostar a su futuro juntos. Jesús le dice:
“Te queremos dar las gracias, nos has hecho un verdadero equipo, has sido como un padre, nos has tratado como un padre bueno»

De ahí que el temor a subirse al ascensor por parte de Marco, o el miedo de Juanpa al agua es sólo el reflejo de lo que es NORMAL en nuestra existencia: estar llenos de miedos, conocer de nuestras limitaciones. ¿Y qué hacer con nuestros miedos?, cómo hacer frente a los temores? Muy sencillo:
¡Echándonos al agua como Juanpa, no hay de otra! Luchar con esos temores y enfrentarlos, eso también es parte de ser NORMAL.

Nosotros sentimos miedo a lo que no es igual, y es lo que también intenta evidenciar la película. En la sociedad tememos acercarnos a las personas diferentes, nos llenamos de perjuicios, dejamos que los estereotipos nos invadan y nos cuesta relacionarnos con personas con alguna deformidad física, con alguna discapacidad física o intelectual, pero es porque no sabemos cómo hacerlo, porque creemos que tiene que ser de una manera diferente y no necesariamente. Ellos no quieren un trato diferente, sólo quieren dejar de ser invisibles.
Campeones tiene un objetivo: crear conciencia sobre la población de personas con discapacidad intelectual. Tener una discapacidad intelectual implica una serie de limitaciones en las habilidades que la persona aprende para funcionar en su vida diaria y que le permiten responder ante distintas situaciones y lugares, les cuesta más que a los demás aprender, comprender y comunicarse. Generalmente es permanente, por lo cual tiene un impacto importante en la vida de la persona y de su familia. Ese es el caso de la mayoría de los miembros del equipo: Juanma, Sergio, Jesús, Marín, Manuel y Fabián.
Por otro lado, Collantes y Paquito tienen Síndrome de Down, que no es una enfermedad, es una condición genética, es la causa genética más común de discapacidad intelectual. La mayoría no nace de mujeres mayores, pues en el 80% de los casos sus madres son menores de 35 años. Aun cuando las personas con síndrome de Down pueden actuar y verse de manera similar, cada una tiene capacidades diferentes. Las personas con síndrome de Down generalmente tienen un coeficiente intelectual más bajo y son más lentas para hablar que las demás, pero no significa que no puedan pensar y sentir.
Y para muestra tenemos a estos muchachos que actuaron en la película, trabajaron como verdaderos actores, a pesar de no ser profesionales del cine, y nos dan una lección de valores tales como el entusiasmo, la generosidad, la amistad, la sinceridad y la valentía, hecho reconocido por el equipo de dirección y los pocos actores profesionales que participaron.

Finalmente, el 21 de marzo es el Día Mundial del Síndrome de Down, y esta fecha tiene como fin crear concientización y sensibilización sobre los derechos de ésta población. Si la película Campeones logró trascender, cumplir con ese propósito y les dio visibilidad, para mí fue exitosa. En España hay 300.000 personas con discapacidad intelectual. Según algunos documentales españoles, ésta película ha tenido mayor impacto positivo en el país, que el trabajo de distintas ONGs en más de 30 años, luchando para que estos grupos no pasen desapercibidos y se pueda generar inclusión.
En las recientes Olimpiadas Especiales en Abu Dhabi 2019, la delegación costarricense nos representó con gran éxito: ganaron un total de 16 preseas de oro, 14 de plata y 23 de bronce, para despedirse de los Emiratos Árabes Unidos con un total de 53 podios.

Las historias detrás de esos chicos y sus familias son asombrosas, llenas de perseverancia, venciendo los temores y las adversidades. ¡Bien por ellos, también son CAMPEONES!!!!

Y una idea suelta al margen para cerrar: que buen sistema judicial el de los países desarrollados, imaginemos cuántos proyectos sociales podrían generarse en el país para compensar condenas de cárcel en casos de personas que infringen la Ley de Tránsito y cometen otros actos delictivos de menor cuantía; como el caso de Marco, en lugar de estar aumentando los costos en las cárceles…o peor aun haciendo arreglos económicos con las víctimas para no ir a la cárcel, y quedando impunes, con tanta necesidad que tiene este país!
Inspírate con éste agradable film….