
Ensayo de la película: “The Florida Project”, elaborado por la Psicóloga Wendy Rojas,
con aportes de los integrantes del CLUB DE CINE del C.E.A.P.
PREGUNTAS EN EL AIRE
Levantas la mirada con ojos cansados,
Levantas la mirada con deseo anhelante
de otros campos,
de otras vistas.
Levantas la mirada y no ves nada.
Se esparce ante tus pies la miseria derramada.
Levantas la mirada y me miras fijamente.
Me preguntas
sin palabras,
derrumbando mi mundo con el tuyo fabricado.
Levantas tu mirada y me avergüenza la mía.
Un Poema de Consolación Suárez Muñoz
El director lo pone en escena, así sin más, lo gris de la vida en la zona vrs el color intenso y brillante de las paredes lila, la mirada perdida y angustiada de los adultos vrs el mundo a través de los ojos esperanzados de los niños , en el mundo mágico de Disney vrs el motel de clase marginal, en un padre que adopta simbólicamente a los chicos vrs los olvidos con su propio hijo, La Ley vrs transgresión; las risas de Moonee vrs su llanto al ser arrebatada de su madre, vivir el “American Dream” en Orlando vrs ser un americano en pobreza extrema….
Contrastes difíciles de asimilar, de procesar. A veces mostrados por el director desde la perspectiva infantil, incluso con el lente de la cámara a su altura y otras, desde los ojos con lágrimas de una madre que, aunque con muchas faltas, llora porque pierde a su “bebé” (baby) como ella misma le dice amorosamente.

La Maternidad
¿Qué tiene de natural ser madre? ¿Alguna fuerza instintiva impulsa a ello? ¿Cómo ser una buena madre? La homologación freudiana entre madre y mujer –la equivalencia falo-niño le permite a la mujer recibir el falo añorado– es el punto de partida del tratamiento de estas cuestiones en el medio psicoanalítico. ¿La maternidad es para todas?
En distintas oportunidades Lacan recurre a expresiones tales como el «sentimiento de maternidad» («Los complejos familiares», 1938); la «satisfacción natural e instintiva de la maternidad» (Seminario5, 1957–58); o el «instinto materno» («Ideas directivas…, 1960). En realidad, no hay nada menos natural e instintivo que ser madre. En cada caso Lacan lo sitúa en relación con la mediación simbólica.
Muchas madres creen firmemente que supliendo las necesidades básicas de sus hijos es suficiente, que abarcando esto ya son “buenos” padres, alivian su culpa con ésta creencia irracional, pero ¿ y el ejemplo que dan? ¿Qué pasa con los valores y la disciplina? La crianza va mucho más allá que comida en la mesa.
Tenemos a Halley de 22 años, madre soltera, quien claramente no representa una madre modelo sinó más bien una cómplice de las travesuras de su hija e incluso le incita constantemente a infringir la ley a sabiendas del riesgo que incurre y por supuesto el mal ejemplo que le da su hija, se pone en evidencia una madre con muy pocos recursos emocionales y económicos para afrontar la maternidad, muchas veces pone en peligro la vida de su hija, exponiéndola sin preocuparse y pensar en las consecuencias, parece simplemente una amiga más de la pequeña Moonee, no su madre.
Es posible rescatar en ella el amor que le manifiesta en su trato, comparada con otras madres (de terror) que hemos visto en la pantalla grande como las presentadas en el film “Loveless” (2018) o “Precious “ (2009), detalles como “es complicado bebé”, “pide lo que quieras comer cariño pide todo lo que quieras” o en el momento que su hija está cansada de caminar y la lleva en sus hombros.

También tenemos a Ashley la madre de Scooty, quien tiene la capacidad de respetar normas y mantener un trabajo para subsistir, ella logra ver que su hijo cometió una falta y marca un límite sometiéndolo a un castigo como consecuencia de sus actos, que aunque el mismo Scooty no parece aceptar, su instinto y vínculo con él se lo confirman y lo presiona lo suficiente, algo que no es posible observar en Halley, ella al parecer no puede leer que su hija cometa errores , sea revoltosa y mal educada, es muy claro cuando vemos la actitud que manifiesta cuando los lleva a limpiar el parabrisas, que lo hacen jugando y ella lo aprueba y mucho menos con todo lo sucedido en torno al incendio o en el caso cuando se toman fotos “sexys” en traje de baño.

Por otro lado, la madre-abuela de Jancey, quién asume la crianza de sus nietos, confronta a Halley y le deja claro que no está de acuerdo en cómo “disciplina” a su hija y al parecer está un poco más atenta de los niños, eso sí, ninguna le gana a Bobby cuidando esos chicos vemos sun interés genuino hacia ellos y en todo momento está pendiente de ellos y les protege en varias ocasiones donde los padres no tienen idea de que está sucediendo.
Y por último, no podemos referirnos al tema de maternidad sin pensar en ese sujeto como hijo también, por eso nos preguntamos ¿Qué pasó con la madre de Halley? ¿Qué tipo de crianza ejerció? ¿Halley reproduce lo aprendido de su madre? ¿Qué le espera a Moonee? ¿Hace cuánto tiempo está ausente en su vida? ¿Era prostituta también?
Así como NO es posible construir un ideal de las mujeres, tampoco es posible determinar cómo ser madre. Una por una, cada mujer se sitúa frente a la maternidad por la aceptación o por el rechazo; como madre del deber o del deseo dentro del régimen fálico; por su amor o por su odio; desde una posición masculina o femenina.
Las posibilidades se multiplican e inciden en la inclusión del niño en la estructura de acuerdo a su particular posición frente a la falta. Una división del deseo se impone (J.-A. Miller, «El niño, entre la mujer y la madre»): el objeto niño no debe ser todo para el sujeto madre, sino que debe encontrar el significante de su deseo en el cuerpo del hombre para situar al niño frente a la castración. La maternidad como versión de la feminidad, como remplazo, no obstruye el ser mujer, y su dirección al hombre asegura que no se produzca este recubrimiento.
De esta manera, madre y mujer se entrecruzan.
“Pero, en primer lugar, ¿Qué es una madre? Es una matriz dicen unos. Sin embargo, hablando de ciertas mujeres, los conocedores decretan: “no son mujeres”, pese a que tenga útero como las otras (…) Así pues, todo ser humano hembra no es necesariamente una mujer; tiene que participar de esa realidad misteriosa y amenazada que es la feminidad. Esa feminidad ¿La secretan los ovarios? ¿O está fijada en el fondo de un cielo platónico? Aunque ciertas mujeres se esfuerzan celosamente por encarnarla, jamás se ha encontrado el modelo”
Simone de Beauvoir. El segundo sexo (1949)

La Ley
Es muy claro el conflicto con la ley como un significante en el film, temáticas como la prostitución, el robo, ventas ilegales, al parecer Bobby es casi el único que representa la ley en el lugar y que la hace respetar.
“Lacan menciona el goce de la transgresión y La Pulsión de muerte, la denominada paradoja del goce, en otras palabras el goce asignado a lo real. Nos señala que la satisfacción pulsional no se encuentra ni en lo imaginario ni en lo simbólico, es en el orden de lo Real. En la ética nos encontramos con muchas barreras que opone lo real a lo imaginario, la barrera de la ley por ejemplo, aquella que nos dice “no puedes – no debes”, tenemos entonces este goce, un goce absoluto que se alcanza pasando ese límite” (Luis Iglesias, 2012)
Se hace muy evidente en Halley porque nos preguntamos ¿Por qué no consigue un trabajo digno como Ashley? Es algo más que estar desempleada, son otro tipo de ganancias y motivaciones para que ella continúe de esa forma, al parecer todo lo que le remita a la ley le molesta, lo evade, lo rechaza, lo reniega; reglas simples como “no puedes fumar dentro de la habitación” le resultan molestas.

La libertad, la pobreza y la indigencia
Estamos inmersos en nuestras rutinas, creemos que somos los dueños de nuestras vidas y nos sabemos libres pero ¿en realidad lo somos? ¿Realmente necesitamos todas esas cosas a las que nos aferramos?, Estamos atados a las hipotecas porque “tenemos” que tener una linda casa, atados a un empleo porque “tenemos” y “necesitamos” cantidades importantes de dinero mes a mes para pagar los gastos, atados a las preocupaciones, a la rutina diaria, al consumismo, a los niños, a las parejas, a las apariencias…. En fin la lista es enorme pero ¿Eso es una vida feliz realmente? ¿El alcanzar estos sueños nos dará lo que tanto buscamos, amor o felicidad?

¿Por qué un indigente recae una y otra vez en la calle? ¿Qué hay en esa libertad que lo atrae nuevamente como un hilo invisible que lo atrae? ¿Hay algo más que la adicción y el escape con la droga? ¿Son más las ganancias secundarias de no estar atado a nada que todas las responsabilidades de estar inserto en la sociedad “normalmente”?
Por un momento nos parece liberador el estilo de vida de Halley, sus soluciones rápidas para lo que acontece de momento, nada le preocupa realmente, nada la detiene, pareciera que puede tomar sus cosas y su hija e irse donde guste (si tiene dinero ese día claro), lo que una persona sometida a un rol u horario de trabajo no podría hacerlo tan fácilmente como ella. Nos preguntamos ¿Está ausente en la vida? Contrastes…
¿La prostitución o el robo son dinero fácil? Por supuesto que no! Pudo costarle la integridad de su hija, su vida misma.
El hecho de que haya personas sin un hogar y sin dinero para cubrir las necesidades básicas es un problema social grande a todo nivel, aunque algunos países lo han sabido manejar mejor que otros.
Este grupo tiene diversas vulnerabilidades, y desafortunadamente la mayor es la invisibilidad y queda muy claro en este motel, ubicado en las afueras del monstruo turístico y mágico mundo de Disney, tan cerca pero a la vez tan lejos hay un abismo que separa una clase de la otra.
De repente para un chico en Disney una necesidad importante serán unos tenis más cómodos o un mejor celular para captar mejores fotografías, en comparación con los chicos de las afueras donde su necesidad era básica como alimentos, techo o educación; pero no la tenía asegurada.….
Citando a Rabanal (1989) nos menciona que los factores sociales son generadores de -estructuras psíquicas- La indigencia material lleva a la pobreza psíquica.
“Estados Unidos festeja la riqueza y esconde a los -sin techo-” El director, Sean Baker
