
Ensayo Elaborado por la psicóloga Sonia Barrientos,
con los aportes de los integrantes del CLUB DE CINE del C.E.A.P.
“Me gustas cuando callas porque estás como ausente,
callas porque estás como ausente,
callas porque estás como ausente,
y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca.
Parece que los ojos se te hubieran volado
y parece que un beso te cerrara la boca.
Como todas las cosas están llenas de mi alma
emerges de las cosas, llena del alma mía.
Mariposa de sueño, te pareces a mi alma,
y te pareces a la palabra melancolía”
Pablo Neruda
Sinopsis:
Del experto escritor Guillermo del Toro, viene LA FORMA DEL AGUA – un cuento de hadas místico, que tiene como fondo la época de la Guerra Fría en los Estados Unidos, hacia 1963. En el laboratorio oculto de alta seguridad del gobierno donde trabaja, la solitaria Elisa (Sally Hawkins) está atrapada en una vida de silencio y aislamiento. La vida de Elisa cambia para siempre cuando ella y su compañera de trabajo Zelda (Octavia Spencer) descubren un experimento clasificado secreto. El reparto lo redondea Michael Shannon, Richard Jenkins, Michael Stuhlbarg y Doug Jones.
La película del director Guillermo del Toro, es una bella fantasía, llena de lugares comunes, metáfora de la vida, de las relaciones con todos sus matices grises, y anhelos insatisfechos.

Y siendo una historia de amor, es imprescindible hablar de la soledad, tan presente, tan ineludible, ¿refugio quizás de la dificultad de arriesgar en el amor?
Tanto Elisa como Giles, aluden a la soledad.
“¡Está solo! Todo solo. – ¿Está solo? …¿Y qué si está solo? ¡Todos lo estamos! – Es la cosa más solitaria que verás”.
El espacio en que viven es pequeño, con pasillos largos y estrechos, colores claroscuro, ¿en referencia tal vez a esta supuesta soledad?
Pero, ¿se encuentran realmente solos? ¿Su amistad no cuenta? ¿La amista de Elisa con Zelda que significa? O ¿es la soledad de carecer de una relación de pareja? O ¿es que estar sin pareja es irremediablemente estar solo?
¿Y que si la soledad es parte importante de la vida? O ¿se busca imaginariamente esa persona, a la cual se estuvo fusionado en el útero materno? Y aun se añora esa sensación pasiva donde es otro el que alimenta, cuida, y en ocasiones hasta puede leer pensamientos.

“Existe en todo ser humano un deseo inconsciente de volver al estado de placer y omnipotencia que vivió en la única situación realmente ideal que ha conocido a lo largo de toda su vida: el vientre materno” Luis Eduardo León Romero
O es que se es como dice Christian Metz “sujetos en estado de falta, víctimas del duelo y la soledad”
¿Será una historia de amor la que relata Del Toro, de la posibilidad de conectar con el otro? ¿De fantasías acerca del amor? ¿De ese cuento de hadas de príncipes y princesas, de sapos y ranas convertidos en galantes príncipes? ¿Historias que se niegan a salir de ese recóndito lugar de la psiquis, viviendo quizás en el inconsciente colectivo?
“El inconsciente colectivo parece estar constituido por motivos mitológicos o imágenes primordiales, razón por la cual los mitos de todas las naciones son sus verdaderos exponentes. De hecho, toda la mitología puede considerarse una especie de proyección del inconsciente colectivo” (Laplanche Jean y otros, citado por L.E León Romero).
Los personajes de la película, carecen de esa orgullosa completud que en ocasiones se disfruta en algunos cuentos de hadas. Estos personajes están en alguna forma carentes, de vida fuera del agua, de voz, de una pareja, de dinero, de sensibilidad, entre otros.
Sin embargo al final parece que la vida de la pareja protagonista logra completarse con el aniquilamiento de uno de los enamorados, cuando esta renuncia a su vida para fusionarse con el anfibio-humano.

¿Será que la mejor alternativa es renunciar a la insatisfacción y frustración que implica amar al otro con sus diferencias? ¿Y así eliminar la angustia que esto conlleva?
Borrar las diferencias, es propio del enamoramiento, es quedarnos en la pura pasión, para no aceptar la frustración y la castración que implica amar.
Lo que sí, es que esta historia implica enamoramiento y pérdida, “…y dela historia de amor y pérdida…”, ¿será importante pensar quien pierde más?
¿Y los monstruos dónde están, En el Amazonas, En el Lago Ness, En las guerras’ O ¿serán vecinos? O ¿quizás al mirar al espejo, también están ahí?
Mejor seguir proyectando en el otro lo que no se quiere reconocer ni aceptar en nosotros mismos
“Lo siniestro procede de lo familiar que ha sido reprimido….y ha retornado de la represión y que cuanto es siniestro cumple esta condición” (S. Freud)
Del Toro también muestra tres parejas distintas:
1.El monstruo y la muñeca de plástico
La pareja de Richard y su esposa, que se podría decir que es la pareja “perfecta”, típica, ideal de la sociedad, muy enfocada en los logros económicos, con una esposa aparentemente complaciente, un esposo que la vuelve objeto, y unos niños que admiran a su papá, quien parece ausente de la dinámica familiar.
Boca/mente, cerrada/abierta, con sexo, comida, cosas, conversaciones banales, drogas, ejercicio, espejismos de una sociedad moderna vacía y loca. No es casualidad que Richard le tape la boca a su esposa en la relación sexual y como fantasea con una mujer sin voz.

“Sabes, no sé por qué, no eres muy guapa, pero… quién sabe por qué, sigo pensando en ti. Cuando dices que eres muda, ¿eres completamente callada?…sólo quiero que sepas: No me importan esas cicatrices. No me importa que no puedas hablar tampoco. Cuando vas directo a ello. Eso me gusta. Mucho. Me da fuerzas para continuar”. Richard
Esta pulsión destructiva, esta necesidad de poder, que en alguna forma todos compartimos, se pone directamente al servicio de la función sexual, donde desempeña un papel importante (León Romero).
2.La pareja real
La otra pareja es la constituida por Zelda y Brewster, que según lo describe Zelda es silencioso, se tira pedos, usualmente no se orina fuera del inodoro, no es muy brillante, sentado en un sillón sin hacer mucho. Sin embargo cuando Zelda está en peligro, logra ponerse de pie y proteger a su esposa.

Conocemos a Brewster a través de la voz de Zelda, al hablar, quejarse continuamente de él, sabemos que está muy presente en su vida. Que pasa con Zelda que ¿necesita ser la voz del esposo y de Elisa? Es por medio de su palabra que ¿rescata al otro y a sí misma? Zelda es el diminutivo de Griselda, que significa heroína, mujer que lucha, estará luchando por no ser la heroína que traiciona (Dalila), sino la que salva.
Lo que parece, es una pareja que se acepta, que soporta la insatisfacción y el aburrimiento, ¿será que de esto se trata el amor? De intentar aceptar al otro tal como es y aun así poder amarlo… El amor implica diferencias y soportar estas diferencias.
3.La Bella y la Bestia
Y finalmente está la pareja protagonista, la relación de la Bella y la Bestia, una pareja donde el amor es imposible, sin embargo logra levantar tal pasión, que se eliminan las diferencias.
La barrera del lenguaje favorece el estado del enamoramiento, para enamorarse hay que desconocer al otro, porque es más fácil poder desplazar en él lo que se anhela, y si encima no habla, la gama de posibilidades se amplía para que se dé el desplazamiento y así depositarle todos los deseos.
Parece que Elisa y el Anfibio se quedan en el enamoramiento, donde se borran las diferencias y se maximizan las similitudes, por ejemplo ambos sin voz, solos, sin aceptación de los otros, viviendo en espacios pequeños, simbolizando quizás una vida estrecha ¿sin muchos desafíos? ¿Frente al mar de posibilidades que se les abre al final?
¿Este personaje moviliza el deseo del otro? Será que ¿por ser tan distinto y no hablar facilita que mueva el deseo de Elisa? Que en un principio se muestra con una vida rutinaria y algo gris.
¿Porque el título? ¿Porque la forma del agua? Si el agua adquiere la forma que da el recipiente, ¿será que Elisa se (con) forma con el recipiente/vida del anfibio? ¿Tiene que ver con anularse alguno de ellos? Al final se asemejan, se hacen uno, se fusionan, se mueren…..
