
Ensayo elaborado por la Psicóloga Wendy Rojas,
con los aportes de los miembros del CLUB DE CINE del C.E.A.P.
Si tuvieras que elegir entre la vida de tu esposa y la de tus dos hijos ¿a quién elegirías?
Lanthimos nos ofrece una realización exquisita, con una atmósfera de extrañeza constante, motivada en el gusto por el detalle. Hay ocasionales pistas musicales que crean tensión en los momentos menos esperados (o apropiados), que van a juego con la aséptica paleta de colores pálidos que nos lleva casi hasta la alienación, para volvernos a sacar, de vuelta, con algunas imágenes y revelaciones de impacto.
Film ejercicio del sadismo y crueldad, se trata de una película manipuladora que toma por rehén al espectador con los peores recursos posibles (y no lo soltará hasta el último minuto) todo esto, para describir el progresivo acoso de un joven de tan solo 16 años, contra el prestigioso cirujano que falló en la operación de corazón de su padre provocando su muerte y que él cree sin sombra de duda, que es el único culpable y debe de pagar por ello.

La vehemencia de las notas musicales de viento de los primeros segundos del relato apunta hacia una obra insolente, radical, valiente y, desde luego, compleja. Crea una composición del plano cuidada hasta el último detalle, incluso en el color, la luz y la flor en el ojal: Un corazón latiendo en la pantalla, así sin más en los primeros segundos del film, explícito, crudo, sin censura (después de todo ese es su estilo) causar angustia, incomodar al espectador.
GÉNERO TERROR PSICOLÓGICO O SURREALISMO
¿QUÉ VEMOS EN PANTALLA?
El surrealismo o superrealismo es un concepto que proviene del francés “surréalisme”. Se trata de un movimiento literario y artístico que busca trascender lo real a partir del impulso psíquico de lo imaginario y lo irracional. Muchos han sido los artistas que se han convertido en auténticos referentes del surrealismo a lo largo de la historia, por ejemplo Dalí, con su obra “La persistencia de la memoria”.
Al cine llegó a manos de ilustres directores que marcaron un antes y un después en la historia, por ejemplo Luis Buñuel junto a Dalí con la película de culto “El perro andaluz “(1928).
Claramente la puesta en escena es una situación sobrenatural, algo que no tiene explicación en lo real. El terror psicológico en pantalla nos deja sentir la sensación extrema de miedo, suspenso, ansiedad, nos sumerge en temores, supersticiones y creencias del personaje de manera discreta, lenta, sutil, hasta cierto punto dudosa; lo que nos permite adentrarnos en la psique del personaje, sus emociones o pensamientos vivimos ante este tipo de eventos.
Hay momentos en que el director parece trabajar dentro de los cánones del cine de terror propiamente (donde el adolescente inocente e inofensivo se va transformando en algo siniestro) y la ya conocida típica familia exitosa, aparentemente feliz que se derrumba), en ese sentido, podría haber funcionado bastante bien, pero enseguida aparecen los simbolismo, las alegorías, apelaciones morales sobre la culpa, la hipocresía y la frívola crítica de miserias de la burguesía (lo vemos en las diferencias de los entornos familiares por ejemplo).

El directo griego ha utilizado el surrealismo para ir marcando el estado de la sociedad y de su núcleo, la familia, con un bisturí de degradación y podredumbre, radiografiando el deseo desde una óptica deformada. Y en esta película se atreve a fundir algunas de las bases del surrealismo, con Luis Buñuel (anteriormente comentado) siempre en mente, con el más legendario modo de narración de su tierra: la tragedia.
Como Buñuel, que también utilizaba los animales y la comida como particular bestiario con el que asombrar y descontrolar el ojo, el ánimo y las tripas del espectador, Lanthimos nos lleva hasta un cruel estado de desolación interna, mezclado además por la insoportable sensación de desamparo que provoca su dilema moral. Y son los ojos ensangrentados de un niño al que ha castigado un perverso dios adolescente los que adentran magistralmente una película torcida y desoladoramente bella, para conocer por experiencia propia el famoso y cuestionado género.
Ante todo esto analizamos lo simbólico, sabemos que nada es real o biográfico, por lo que lo tomamos de forma metafórica,
METÁFORA GRIEGA DEL SACRIFICO PARA EVITAR EL CASTIGO DE LOS DIOSES
El rey Agamenón mató a un ciervo en uno de los bosques sagrados de Atenea. La diosa, furibunda, paró el viento impidiendo que la flota del rey partiera a Troya. Para que el viento volviera a soplar, Ifigenia, la hija del rey, tenía que ser sacrificada a la diosa. El mito tiene distinto final según las fuentes. Unas dicen que, efectivamente, la joven murió como ofrenda a Atenea. Otras, dicen que Artemisa la sustituyó por una cierva o una corza en el último momento y que salvó a la mujer escondiéndola en una isla. El caso es que al final, los barcos pudieron zarpar. El título original, The Killing of a Sacred Deer hace referencia al asesinato del ciervo que caza Agamenón en la tragedia, causa del castigo que infringen los dioses, similar al que sufre la familia protagonista de la película.
Lanthimos traslada la tragedia griega al mundo médico de hoy. La creencia del destino contra la tecnología. La imposibilidad del hombre de nuestros días de salvarse de aquello ya escrito mediante los avances sanitarios, una situación ilógica para nosotros. El director plasma sus orígenes helenos en una superproducción británica, pone a una familia occidental ejemplar en un dilema de la antigüedad. La cultura clásica contra la actual. El rencor de un niño como la fuerza del destino, implacable. La negligencia del ciervo herido como mala praxis médica.

“Aquel a quien los dioses quieren destruir, primero lo vuelven loco”. Bien lo sabe la tragedia griega, que se alimentó de esta sentencia, habitualmente atribuida a Eurípides, para componer decenas de castigos divinos sobre los mortales que caían en la desmesura.”
METÁFORA BÍBLICA DEL SACRIFICIO DE “UN CORDERO” PARA EXPIAR PECADOS
Cuando Jesús es llamado el Cordero de Dios hace referencia a que Él es el perfecto y último sacrificio por el pecado. Para poder entender quién es Cristo y lo que Él hizo, debemos comenzar con el Antiguo Testamento, el cual contiene profecías concernientes a la venida de Cristo como una “ofrenda por el pecado.
El sacrificio de corderos jugaba un papel muy importante en la vida religiosa judía y su sistema sacrificial. La fiesta de la Pascua era una de las principales fiestas judías y una celebración en memoria de lo que Dios hizo al liberar a los israelitas de la esclavitud de Egipto. Al matar al Cordero de la Pascua y aplicar su sangre en los postes de las puertas de las casas, para que el ángel de la muerte pasara de largo ante aquella gente “cubierta por la sangre” es un hermoso cuadro de la obra expiatoria de Cristo en la cruz.
Otro importante sacrificio que incluía corderos era los sacrificios diarios en el Templo de Jerusalén. Cada mañana y tarde en el Templo, era sacrificado un cordero, por los pecados del pueblo.
Mientras que la idea de un sistema sacrificial puede parecernos extraña en nuestros días, el concepto del pago o restitución es uno que podemos entender fácilmente. Sabemos que la paga por el pecado es la muerte y que el pecado nos separa de Dios.
El cordero debe ser inocente, sin mancha, para que éste cubra y limpie los pecados, para que cumpla su propósito. Vemos en Bob un niño asexuado, incluso sin secretos ante sus padres, no así su hermana que ya menstruaba y que de alguna forma iniciaba algunas experiencias sexuales (como con Martin). Bob era el indicado. Entonces, ¿Es Bob un sacrificio puro e inocente? ¿Es suficiente para expiar los pecados que el profeta anunció? Parece que sí.

Martin se presenta como un “profeta”, que anuncia el castigo que sobrevendrá por el pecado, el pecado cometido contra su familia. Y al mejor estilo de las “Las 7 plagas de Egipto” él lanza su declaración:
“Martin: Bien, te lo explicaré muy rápido para no entretenerte. Sí, es justo lo que piensas. Mataste a un miembro de mi familia, le toca a uno de la tuya para compensar. ¿Comprendes? No puedo decirte a quién, eso lo decides tú. Pero si no lo haces, todos enfermarán y morirán. Bob, Kim, tu esposa, morirán.
Todos enfermarán y morirán. Uno, extremidades paralizadas. Dos, dejarán de comer hasta morir de hambre. Tres, les sangrarán los ojos. Cuatro, mueren. Uno, dos, tres, cuatro. Tranquilo, tú no enfermarás. Debes conservar la calma, es todo. Listo, lo dije lo más rápido que pude. Espero no haberte entretenido mucho. Una cosa más. Seré muy breve. Tienes unos días para decidir. Cuando la etapa tres llegue… ¿Recuerdas cuál es? La etapa tres es el sangrado de los ojos. Cuando inicie el sangrado, morirán en cuestión de horas. Bien, ahí está. No tengo más que decir. A menos de que tengas preguntas”
Dicho lo anterior, podemos pensar en una psicosis en Martin, vemos en él la certeza absoluta (el psicótico se mueve en la certeza) y es muy claro la incapacidad de simbolizar la pérdida de su padre (habla del duelo de su madre, mas no del suyo propio) por lo que lo lleva a lo literal “alguien debe morir para pagar”, ausencia completa de duda. Al parecer la muerte de su padre es un factor importante que podría ser el detonante en él, sería estructuralmente incapaz de procesar el duelo ya que éste lo remite directamente a la castración, cualquier cosa que le remita a la “ley del padre” puede detonar un brote en el sujeto.

Se le ve calmado enumerando una a una las etapas, tomando la justicia en sus manos ¿Por qué no denunciarlo solamente?
Steven engancha inmediatamente, por supuesto la culpa es un gran facilitador, fue sencillo para Martin sugestionarlo, entrar en su mente. Steven empezó a preguntarse si realmente ocurriría todo esto, a valorar qué decisión tomar, incluso consultó en la escuela ¿A quién escogerías si tuvieras que elegir?, finalmente decide dejarlo “al azar”. Se vieron en un callejón sin salida totalmente manipulados y no tuvieron más opción que obedecer el mandato impuesto.
“Muchas veces se asocia la sugestión al dominio que un individuo ejerce sobre la voluntad de otro sujeto, haciendo que éste actúe condicionado por el pensamiento o la influencia del primero. Cuando la sugestión alcanza niveles muy profundos, quien la sufre puede llegar a perder el control de su vida y quedar en manos de quien ejerce tal influencia, dejando de lado sus propios intereses y actuando solamente para satisfacer los ajenos, de esta persona tan importante (Gran Otro), que causa tanto impacto en él, va de la mano con la manipulación. “(Julián Pérez y Ana Gardey, 2014)
También nos preguntamos ¿Qué tipo de relación tenía Martin con Steven? ¿Es acaso una situación que sugiere una relación homosexual? ¿No lo movió una joven desnuda? ¿Es homosexual? ¿Será esta inclinación a la feminización un rasgo psicótico en Martin? ¿Esta relación para Steven es un simbolismo de la experiencia incestuosa que vivió con su padre?

Justo ante nuestros ojos, ambos hijos empiezan a enfermar, a sucumbir ante la declaración hecha por Martin, ambos niños son sometidos a estrictos exámenes médicos y una a una, es descartada cualquier hipótesis sobre algún padecimiento o enfermedad física comprobable. Lo que queda ante esto es la enfermedad psicosomática, podemos pensar la parálisis como un síntoma histérico
Partimos de la idea de que el fenómeno psicosomático es producto de una inscripción fallida del significante Nombre del Padre lo cual determina una labilidad en la estructura; esto es: no hay posibilidad de una respuesta fantasmática, ante una coyuntura dramática el goce se ve desregulado e irrumpe en el cuerpo.
Podemos introducir la posibilidad de ver todo esto mediante el simbolismo que le otorga el psicoanálisis a este tipo de casos, el padre en función de Gran Otro depositando en ellos este deseo totalmente desbordado, angustiado al no saber que está pasando, los hijos de manera inconsciente lo leen y se desata el síntoma, el deseo del hijo es “satisfacer al Gran Otro”, el deseo es el deseo del Otro.

Entonces ¿Los hijos ayudan al padre a expiar la culpa y el pecado?
A la luz de la teoría, los hijos buscan con sus síntomas aplacar la angustia en los padres, de alguna forma se sacrifican para liberarlos de la angustia. Un ejemplo claro lo vemos cuando los niños enferman para distraer la atención de una problemática importante de pareja y mantener la familia “unida” aunque esto le cueste su salud.
Síntomas que salvan, que aplacan, que calman, hijos inmóviles y/o paralizados cargando culpas y errores de los padres tan pesados que no se pueden mover.
“Freud ha comenzado a interrogarse por la función de la identificación, a la que ha caracterizado como –un proceso de pensamiento inconsciente, por ese camino los enfermos llegan a expresar en sus síntomas la vivencia de toda una serie de personas y no solo las propias; es como si padecieran por todo un grupo de hombres y figuraban todos los papeles de un drama con sus solos recursos personales” (Freud 1905). Que en un único síntoma puede encontrarse condensada la representación de un grupo de personas y la conflictiva que les atañe. (Roberto Romero, 2015)”
Vemos a un pequeño hijo como corta su cabello y desea realizar sus tareas cotidianas de casa aunque está paralizado de la mitad de su cuerpo, como un grito de sobrevivencia “Mírame papá, soy bueno, no me escojas a mí, no me mates a mí!! ” (Su actitud evidencia que él sabe que su padre lo desea matar).
Al mismo tiempo el director nos hace pensar en la figura de Jesús, al ver a este pequeño e inocente Bob, con su cabello largo y ojos sangrantes, es una clara referencia primero a Jesús sudando sangre por la angustia extrema, esto la noche antes de ser entregado como sacrificio por los pecados de la humanidad y segundo, a Jesús bañado en sangre al momento de su muerte.

Hijos (segunda generación) pagando el pecado de los padres, nuevamente como leemos en la biblia, (el pecado de los padres visita a los hijos, la tercera y aun la cuarta generación). Podemos entender que se arrastra lo que no se resolvió, lo que no se dijo y esto termina por condicionar o permear a la siguiente generación, si no se resuelve, si no se pone en palabras, si no salen a la luz los temidos secretos familiares.
METAFORA FAMILIA PERFECTA, CAÍDA EN PICADA
“Cuanto más perfecto luzca por fuera más demonios tiene dentro” S. Freud

Prestigiosa familia donde lo único que faltaba era la falta. Casa perfecta, dinero, fama, reconocimiento, buenas calificaciones, todo limpio casi como un quirófano. Toda su imagen se cae ante este “Loco”, ese loco portador de la verdad.
“El loco, desde lo diferente, señala la mentira o el engaño del aparente equilibrio de una sociedad determinada. Denuncia la disparidad con su sola presencia. Denuncia la sin-razón. Locura entonces como un desafío al poder, desafiando las reglas y lo establecido. (Marta Rennis y Luisa Bidegain, La función social de la locura, 2002)
Esa verdad que el cirujano desea tapar, ese secreto a voces, ese error que Martin pone en evidencia. Que ese prestigioso y famosos cirujano falló y consecuencia de esto, vino la tragedia a su familia. Martin viene a fracturar su perfección, a sacudir sus vidas por completo, perturba su armonía. Vemos un sintomático esfuerzo por encubrir la falta, el error del cirujano ¿Por qué les resulta tan intolerable?
Entonces nos preguntamos ¿No alcanzó tal perfección familiar para superar la situación?
Al parecer la familia No soporta la falta, pero si la pérdida de un miembro de la familia porque creían que era sustituible (con otro hijo), no así los padres en ese caso, en otras palabras ¿Tapar la falta nuevamente?

Bob muere, todo debe volver a ser “normal”, ven al profeta y lentamente se alejan, tal vez temiendo otra amenaza.
Un film con un realismo tal que nos deja una experiencia única, quedando un poco perturbados pero con mucho en que pensar.

Excelente explicación de la película. Cuando me enteré que el director era griego, algo empecé a comprender. Mucho para reflexionar.
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Si, eso explica mucho es verdad, este director siempre nos sorprende!
Gracias por leernos, saludos desde Costa Rica!
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