
«Esa batalla» ¿Cómo compaginar la aniquiladora idea de la muerte con ese incontenible afán de vida? ¿cómo acoplar el horror ante la nada que vendrá con la invasora alegría del amor provisional y verdadero? ¿cómo desactivar la lápida con el sembradío? ¿la guadaña con el clavel? ¿será que el hombre es eso? ¿esa batalla? Mario Benedetti
Ensayo de la película: “GET OUT” elaborado por la Psicóloga Sonia Barrientos, con los aportes de los miembros del CLUB DE CINE del C.E.A.P.
Sinopsis:
Chris (Daniel Kaluuya) es un joven y exitoso fotógrafo afroamericano que, desde hace cinco meses, sale con Rose (Allison Williams), una chica blanca. Aunque no está del todo convencido, Chris termina cediendo a la invitación de Rose de conocer a su familia. La pareja hará una escapada de fin de semana y viajarán hasta la casa de sus padres, que desconocen por completo que el chico es de raza negra.
Al principio todo es amable y políticamente correcto. Pero Chris no tardará en descubrir secretos y mentiras, sobre todo en relación con los dos misteriosos empleados
afroamericanos que viven en la casona. A medida que avanza el fin de semana, una serie de inquietantes descubrimientos le llevarán a conocer una realidad que nunca habría imaginado.
El actor Jordan Peele (Fargo, Key and Peele) escribe y dirige esta película de terror.
La película “Déjame salir” del director Haworth Peele está catalogada como una película de suspenso, y de acuerdo al diccionario suspenso significa: “estar perplejo o desconcertad o, embelesado, pasmado”.
¿Son estos momentos tiempos de desconcierto, de embeleso? ¿Frente a una sociedad cada vez más violenta, más rígida, con menor capacidad para tolerar la castración?.
De ahí que se busca incansablemente oportunidades de evasión, de huida? Cuando se habla de tapar la falta, la pérdida se convierte en algo indeseable porque sin miramientos enfrenta que no se puedo todo.
Se puede leer esta película como una metáfora de la intolerancia a la pérdida, a la castración en última instancia, que implica la vida, de la falla con la que se nace y el deterioro natural que implica el crecimiento, para culminar con la vejez y la muerte, que está a la vuelta de la esquina.

Tratando de mantenerse joven, sano, hermoso, devorando todos los goces que se ofrecen como infalibles opciones de felicidad, de ahí que sea tan tentadora la utilización del otro para escapar a la propia vulnerabilidad.
La película de Peele, también es metáfora de como un grupo social creyéndose mejor, se aprovecha de otro grupo, que de alguna manera está en desventaja, ya sea por su color de piel, acceso a la información, al dinero, al intelecto, entre otros. Violencia que se ha visto desde siempre, tal vez ahora con mayores artilugios, que incrementa el miedo, a ese desconocido que es el ser humano.

¿Y porque negros? pregunta Chris, y la respuesta que obtiene es “porque están de moda”.

Ese otro apunta a la vulnerabilidad no reconocida, a la imagen pura, sin falla, a esa impostura que se publicita, de ahí que surja la violencia cuando de alguna forma la imagen es tocada por ese otro, que se aparece como mejor (los negros como mejores atletas, más fuertes, sexualmente mejor dotados, menos arrugados, con piel más resistente, etc).
“El otro, el ajeno a nosotros, la “otra gente” siempre tiene un lado desconocido, velado, secreto, y es fácil por este desconocimiento verlo desde el prejuicio, y siempre en forma plural, porque si lo vemos a nivel individual, “tendría una representación articularizada a la que le reconocería un status de persona que la discriminación o el prejuicio maligno no puede aceptar…
Con esta forma de defensa que separa a “ellos” de “nosotros” …. en la que las cualidades odiadas del objeto en cuestión son sentidas como evidentemente obvias, un asunto de la percepción, no del pensamiento. Nosotros y ellos, es un fenómeno natural, el sentimiento de pertenecer a un grupo grande provee de autoestima a sus miembros y en muchas ocasiones les da satisfacciones y levanta sus espíritus,
“Es un antídoto contra la soledad”. Jorge Kantor (2016)
Freud apuntaba al odio que unifica una masa en contra del líder, por el deseo de matar al Padre. Lacam propone un rechazo pulsional que construye el lazo social, “en tres tiempos lógicos según los cuales se articulan el sujeto y el Otro social:
1) Un hombre sabe lo que no es un hombre
2) Los hombres se reconocen entre ellos
3) Me afirmo ser un hombre, por temor de ser convencido por los hombres de que no soy un hombre.
Esos tiempos de identificación no parten de un saber sobre lo que sería ser hombre, después de un proceso de identificación, sino que esta lógica parte de lo que no es un hombre ― Un hombre sabe lo que no es un hombre. Eso no dice nada sobre lo que es un hombre.
Luego, los hombres se reconocen entre ellos por ser hombres: no saben lo que hacen pero se reconocen entre ellos.
Por último, me afirmo ser un hombre. Allí está toda la cuestión de la afirmación o de la decisión junto a la función de la prisa, la función de la angustia ― del miedo de ser convencido por los hombres de no ser un hombre.
Esta lógica colectiva está fundada, sobre la amenaza de un rechazo primordial, de una forma de racismo: un hombre sabe lo que no es un hombre”. El racismo 2.0 por Éric Laurent
Otro tema que muestra la película es la hipnosis, la sugestión ideológica, utilizada como metáfora del sometimiento al Otro, sea este un médico, terapeuta, maestro, publicidad, religión, política, entre otros, que abre preguntas e invita a la reflexión.
Que pasa con la ética del profesional, son personas que se supone han estudio para ayudar a los otros y no para esclavizarlos y usarlos a su antojo. ¿La dificultad de ver las propias limitaciones hace que se olviden los principios más básicos de la convivencia con los demás?
Missy: “Tienes mucho miedo. Crees que fue culpa tuya. ¿Cómo te sientes ahora? Chris:- No me puedo mover. Missy: – Estás paralizado. – Igual que el día que no hiciste nada. No hiciste nada. Ahora húndete en el piso. Ahora estás en el Lugar Hundido.
La hipnosis tiene dos caras, por un lado el hipnotizador que toma lo más vulnerable del otro para utilizarlo a su favor, por el otro lado está el hipnotizado, que se fascina, por el dinero, por el poder, por el sexo, por la dependencia.

Porque tan fácilmente el ser humano se deja seducir? Será por el temor al desamparo?, por la angustia que implica vivir?, será tan fascinante dejar que el Otro viva y decida por el sujeto?
Al estar “paralizado y hundido” ¿Será más fácil ser trasportado por la vida por el Otro?
